El escenario que recibió la primera final de un Mundial se prepara para celebrar un siglo de historia. La renovación busca llevarlo a los estándares internacionales sin borrar las huellas de la arquitectura y la memoria que lo convirtieron en un símbolo del fútbol mundial.
El documento fue firmado por los ministros de Exteriores de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudí, Catar y Egipto.
Las negociaciones avanzan y en las próximas horas podría anunciarse un entendimiento que permitiría reactivar los trabajos y establecer un cronograma para la finalización del proyecto.