A 27 años del atentado a la AMIA

Familiares y amigos de las víctimas del atentado agrupados en Memoria Activa se congregaron de manera virtual a la hora del ataque, las 9.53.

«La causa AMIA es un reflejo del deterioro de la justicia, de la inmundicia que resultó ser casi todo Comodoro Py y de la indiferencia de los políticos».

Desde una Plaza Lavalle vacía, frente a Tribunales, Diana Malamud, una de las dirigentes de Memoria Activa, cerró el acto por el 27 aniversario del atentado con palabras conmovedoras, rotundas. «La justicia está tan vacía como esta plaza», sentenció.

Los familiares y amigos de las víctimas del atentado agrupados en Memoria Activa se congregaron de manera virtual a la hora del ataque, las 9.53. El formato inicial fue una especie de noticiero presentado por Eial Moldavsky, hijo del humorista, Roberto, que acompañó a Memoria Activa desde el primer día. Se sucedieron así el abogado de la agrupación Rodrigo Borda, quien describió la increíble trama con la que se protegió al exjuez Galeano, a los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, al punto que hay diálogos de Gabriela Michetti exigiendo tácitamente que no los condenen y mensajes del secretario de Mauricio Macri que fueron en el mismo sentido.

Memoria Activa apeló la decisión del tribunal oral y exige condenas más altas para las maniobras de sembrado de pistas falsas y encubrimiento de los responsables por el fracaso de la investigación. Se escuchó también a Paula Litvachky, directora ejecutiva del CELS, quien adelantó que habrá un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenando a la Argentina por la catastrófica investigación del atentado que el 18 de julio de 1994 destruyó la sede de la AMIA, dejando 85 muertos y más de trescientos heridos.

Litvachky calculó que la resolución podría tardar cerca de un año y medio más. Será un fallo de altísimo impacto en el que podrían ordenarse, por ejemplo, cambios institucionales para prevenir ataques terroristas y en especial investigaciones fraudulentas. Finalmente, las dos dirigentes principales de Memoria, Adriana Reisfeld y Malamud, cerraron el acto virtual apuntando esencialmente contra la Unidad Fiscal AMIA, liderada hoy por Sebastián Basso.

El fiscal designado durante el gobierno de Mauricio Macri no produjo ni un solo informe de gestión y redujo ostensiblemente el ritmo de la investigación que venía llevando un joven equipo de fiscales que se designó tras la muerte de Alberto Nisman. Memoria Activa fue muy crítica en su momento del fallecido fiscal, al punto que denunciaron que «viaja mucho y trabaja poco», por lo que reclamaban su destitución.

Las dirigentes responsabilizaron por la situación actual al procurador Eduardo Casal, pero también al gobierno de Alberto Fernández por la inacción. «Queremos a Basso y a todo el equipo de Nisman fuera de la Unidad Fiscal AMIA». Reisfeld y Malamud insistieron en que está todo el archivo de lo que fue la SIDE para terminar de desclasificar y, sobre todo, analizar el material.

«Nosotros, los familiares de la AMIA no tenemos, después de 27 años, qué decirles a nuestros hijos sobre qué pasó en el atentado. No tenemos explicación para darles. El odio asesino nos puso en esta plaza todos los lunes, cada 18 de julio. Después, los poderosos nos privaron de saber la verdad. Expusimos la obsecuencia de la dirigencia comunitaria, que no nos representa. Igual, nunca estuvimos solos. Nos acompañaron tantos y tantas, el CELS, Amnesty, nuestros abogados de ayer y de hoy, y la gente que llenó esta plaza de memoria activa», concluyeron.

«Debemos unirnos contra la impunidad»

El presidente argentino, Alberto Fernández, convocó este domingo a los argentinos a unirse «contra la impunidad», al cumplirse el 27 aniversario del atentado terrorista.

«A 27 años del atentado a la AMIA, los familiares de las 85 víctimas continúan firmes en su reclamo de verdad y de justicia», remarcó el jefe de Estado en su cuenta oficial de la red social Twitter.

En ese marco, Alberto Fernández subrayó: «En memoria de cada uno de ellos y en honor a quienes perdieron a sus seres queridos, debemos unirnos contra la impunidad».

En qué está la investigación del atentado

Los familiares y amigos de las víctimas del atentado contra la AMIA, agrupados en Memoria Activa, se reunieron el jueves pasado con la nueva jueza de la causa, María Eugenia Capuchetti. El encuentro por Zoom fue el primero y los integrantes de la asociación le manifestaron su preocupación por la falta de avances en la causa y, en particular, por la actuación de la Unidad Fiscal de Investigaciones AMIA, que tiene delegada la causa.

La investigación está en una especie de pozo, sin novedades de ningún tipo desde hace un año, aunque hay dos pistas que habría que explorar. En febrero de 2020, Paraguay entregó una foto del supuesto organizador del atentado, Salman Raouf Salman, que Alberto Nisman creía que se llamaba Salman El Reda.

Y, en paralelo, apareció un detenido en Estados Unidos, supuestamente de la organización pro-iraní Hezbollah, que dijo que conocía a Raouf y que tenía prestigio en el mundo del terrorismo por haber participado del ataque a la AMIA. El débil hilo de Raouf parece lo único existente: el sujeto viviría en El Líbano, pero no hay más datos que ese, pese a que Washington ofreció una recompensa de 6 millones de dólares.

En paralelo, Memoria Activa le pidió a la jueza Capuchetti que investigue si no se le pagó a un iraní, Maijd Parvas, para que declare en la causa e involucre a El Reda-Raouf. Tras la jubilación de Rodolfo Canicoba Corral, hace casi un año, la causa quedó en manos de Capuchetti. En verdad, la investigación del atentado está delegada en la Unidad Fiscal AMIA, aquella que encabezó Alberto Nisman y que el macrismo puso en manos de Sebastián Basso.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.