Apelaciones aumentó la condena de hombre condenado por abuso sexual

La sentencia modificó los delitos y, además de abuso sexual, se le condenó por rapiña y copamiento. La pena aumentó en dos años.

Abuso sexual
Foto: StreetView

El Tribunal de Apelaciones de 4° Turno ratificó y aumentó la condena contra un hombre procesado por un caso de abuso sexual ocurrido en 2019 en el barrio montevideano de Colón.

En la primera instancia la Justicia condenó al sujeto por dos delitos de abuso sexual especialmente agravado, uno de violencia privada y otro de rapiña. En este caso, la condena impuesta correspondió a ocho años de prisión. Finalmente, tras una revisión de la decisión se cambió la imputación de los delitos y se aumentó la pena a 10 años.

El caso

En setiembre de 2019, cerca de las 5:30 horas la vícitma, de 40 años de edad, estaba en la parada de César Mayo Gutiérrez y Fernando Menck. Una vez en el sitio, el joven de 18 años entonces y vecino de la víctima, abordó a esta por la espalda y le tapó la boca con una mano, indicándole que debía mantener silencio. Luego, el agresor la llevó a un terrero detrás de la parada y abusó sexualmente de ella dos veces.

Mientras la abusaba por segunda ocasión la víctima acusó falta de aire y sed, por lo que el violador, bajo amenaza, la llevó a comprar un refresco. Luego, se dirigieron a una plaza frente al kiosco donde compraron la bebida y el sujeto trató de llevarla a un callejó. La víctima se resistió, pero el victimario luego la llevaría a otro callejón donde terminó de violarla.

Tras abusar nuevamente de ella, le robó el dinero que tenía en la cartera y huyó. Una vecina que vio los hechos y llamó a la Policía, ofreciéndole además contención a la víctima.

De acuerdo con Telemundo, la agredida le contó a la mujer que el violador le dijo que «necesitaba descargarse». Según explicó, acababa de pelear con sus padres y su novia, puesto que sus progenitores se enteraron que iba a ser padre y lo echaron de casa.

Caso polémico

El procedimiento de primera instancia resultó polémico ya que durante el jucio un testigo anunció que quería cambiar su declaración principal. La persona aseguró que su primera versión de los hechos fue resultado de las presiones de la fiscal Sylvia Lovesio en su contra.

Posteriormente, la familia del imputado denunció que la víctima y su esposo trataron de pedirles dinero (20 mil dólares) a cambio de retirar la denuncia. Según dijeron los padres del ahora condenado al Diario El Este en su momento, Lovesio citó a los abogados de ambas partes, a la denunciante y asu marido y a ellos a tomar declaraciones por esta denuncia.

Los padres dijeron que durante esa citación la abogada de la víctima negó que pidieran dinero, pero la mujer y su marido lo reconocieron. Posteriormente, la abogada se quebró en llanto y confesó que la mujer y su marido la contrataron para pedir plata. Posteriormente, renunció Lovesio y el caso pasó a cargo de la fiscal Mariana Alfaro.

Supuesta relación

De acuerdo con lo dicho por la madre del jove, este y la mujer denunciante sostenían una relación desde hacía tiempo. De acuerdo con la defensa, la relación sexual en el descampado se realizó con consentimiento y premeditación. Los defensores inidcaron que la mujer sabía que su marido iba al interior, por lo que aprovechó.

Los abogados aseguraron que cuando la víctima entró en conscienta de lo que hizo se arrepintió por su infidelidad y acusó al imputado. Asimismo, subrayaron el hecho de que la denunciante pidiera dinero a cambio de retirar la denuncia.

No fue consensuada

En la primera instancia, dictada por el juez Malvar, se consideró que el relato de la mujer del abuso fue consistente y reforzó el hecho de los daños psicológicos que sufrió esta a raíz del episodio. Para el magistrado resulta «difícil de sostener» que la relación sexual fue consentida. Para este resultó absurdo que una mujer que va a trabajar a las 5:30 decide espontáneamente tener relaciones sexuales en la vía pública, en un campo húmedo y embarrado. Asimismo, aseguró que las pericias confirmaron «un daño mental considerable» en la mujer.

Ahora, en segunda instancia se condenó al hombre cambiándose los delitos imputados a dos delitos retirados de abuso sexual especialmente agravado en reiteración real con un delito de rapiña con privación de libertad (copamiento). La sentencia explica que el delito de copamiento «no exige que se ejecute en un lugar cerrado» y solo pone como presupuesto la consumación de la rapiña con privación de libertad.

1 Comentario

  1. Bueno es cierto que las fiscales de genero presionan. Básicamente lo que hacen es los encierran unos días en lugar sin calefacción por lo que me contaron los destemplan los descalzan, y después van shockeados emocionalmente a sentarse frente a la fiscal de genero que los trata para la mierda y la voluntad de estos tipos no vale nada.
    Abuso de poder y terrorismo de estado diría yo.
    Y bueno después de Oceano quien les cree a las fiscales y a las supuestas víctimas? Si los encierran sin pruebas..
    Dictadura de genero….

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