Apuntes para abordar el tema del empleo

La OIT pronostica en la pospandemia la pérdida de 500 millones de empleos a nivel mundial. Uruguay ya lo está sintiendo, miles de empleos repetitivos y de servicio fueron sustituidos por plataformas o App, las compras online desplazan al comercio instalado y allí se genera nuevo desempleo que no será repuesto definitivamente.

En EEUU, los drones ya están sustituyendo al empleado Delivery en la región. Esos drones recorren los campos sustituyendo al peón rural y podemos seguir con muchos ejemplos similares (los porteros pierden frente a las pantallas dirigidas en remoto con un portero virtual).

Si a esto le sumamos que la globalización y la crisis económica (que creó y agravó la pandemia) hacen que el Capital Financiero busque crédito y exoneraciones fiscales en los países subdesarrollados (además de bajos salarios) para instalar sus centros de producción y comercialización, el panorama inmediato laboral no es para nada positivo y alentador.

Debemos salir de los esquemas tradicionales, abrir nuestras cabezas es fundamental. El mundo del trabajo cambió en forma radical. Mirar con detención esta realidad nos podrá ayudar a definir nuestra propuesta. La pandemia sacó del «closet» a la Ciencia y la Investigación.

Se destacó la Industria del medicamento y potenció todo lo relacionado a internet. Las relaciones sufrieron un shock colectivo, los esquemas laborales tradicionales ceden paso a esta nueva modalidad que tiende a minimizar lo colectivo, se intenta pasar a lo individual (ejemplo, el teletrabajo) este es el mundo laboral pospandemia atomizado y precario en su mayoría.

En esta coyuntura que heredamos de la pandemia, el Movimiento Sindical tiene por delante el desafío Revolucionario de mirar el Uruguay Laboral desde esta ventana y es nuestra obligación fijar pautas hacia un Mundo del Trabajo y el Empleo parado en el Siglo 21 de cara al futuro que ya llegó.

El término ‘campesinado’ es solo una nomenclatura, en el Uruguay contemporáneo a ese camino va la definición de «Proletariado», el Uy de las «chimeneas» difícil que sea una alternativa real y de futuro, la industria que conocimos, la que aglomeraba centenares de trabajadores queda en lo mejor de la historia laboral, no obstante corresponde luchar por mantener industrias existentes y sus puestos de trabajo que aún quedan sabiendo que el Mundo Capitalista cambió las reglas de juego; la tecnología más la informática y los cambios en el sistema de producción hacen el vaciamiento de los centros productivos.

Más /menos este es el mundo real, conocer y afinar el diagnóstico con la mayor información es más que una responsabilidad: ya es una obligación, desconocerlo y negarlo es el peor aporte.

Como trabajadores organizados debemos exigir estabilidad laboral y condiciones de trabajo con mejores salarios, sabiendo que la pelea por el empleo requiere el acompañamiento de una Reforma Educativa.

El empleo genuino y bien remunerado será posible en el acceso si se acompaña con nivel de educación y formación acordes, la capacitación permanente será una constante actualizándose para no desfasarse de la actualidad. En este mundo habrá trabajo genuino para pocos y el resto quedará en la alternativa del trabajo zafral, de servicio temporal (turismo, faena rural, tareas de temporada, etc.). Este es el nuevo mundo laboral que debemos mirar, nos guste o no, para definir nuestra estrategia.

¿Qué hacer?

Este gobierno y los anteriores fueron omisos en definir el rumbo del Uruguay productivo, preguntarnos hacia dónde se posiciona nuestro país en el futuro laboral es de orden, el mundo se conectó definitivamente y la internet fue la vía, con ella emergió la industria del Software en toda su ramificación desde videojuegos a programas y plataformas (hoy hay más de 11.000 puestos vacantes por falta de formación profesional en nuestro país) es esta una posibilidad real de empleo genuino.

¿Será la logística aprovechando el excelente punto geográfico de nuestro país? ¿La agroindustria sumando valor agregado? ¿La Ciencia? ¿Cuál es el camino a seguir? El polo turístico será otra materia de abordar y generar la excelencia, formar y capacitar a los 200.000 trabajadores que se vinculan directa e indirectamente al turismo es prioritario, mejorar la vocación de trabajo será tarea permanente, la cultura del trabajo y el compromiso con el empleo son requisitos para mejorar el clima laboral.

Este gobierno y los anteriores fundamentaron su estrategia en la captación de la inversión, financiera, tributaria y de estabilidad política y jurídica, mejorar el nivel de la prestación laboral en toda su dimensión es un punto a favor de captar esos recursos.

El desarrollo de las energías renovables, la conservación de la biodiversidad, el desarrollo de una agricultura durable y respetuosa del medio ambiente, deben ser futuras fuentes de trabajo eco-responsable. La marca del Uruguay Natural puede ser un eje de trabajo capaz de potenciar la captación de recursos y de crear nuevas fuentes de trabajo.

Si este diagnóstico es acertado, la pregunta inmediata es: ¿habrá trabajo para todos, genuino y bien remunerado? Si no hay cambios estructurales, la respuesta es NO. Entonces, será el momento de agudizar la imaginación y buscar alternativas revolucionarias; estudiar y proponer reducir las horas de trabajo de la forma que sea ya no es una propuesta «loca y descabellada». El propio Carlos Slim, empresario mexicano, ya anunció algo parecido, no es posible ni racional ni ético; define la Economía y el clima social en cualquier país; nosotros debemos velar por nuestra realidad y asumir este compromiso es tarea de todos.

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