El fin del exilio: liberado del cuartel

El exilio no terminó el 16 de junio del 84, con la llegada en barco. Siento que regresé el 20 de agosto, cuando recuperé la libertad, tras haber estado preso en el Batallón de Ingenieros número 3, de Paso de los Toros.

El beso del murguista

Como todos los afectos, sobre todo los que hacen a nuestra identidad, nos acompañaron a lo largo del exilio. Son inherentes al mismo. Sin eso, no se aguantaría. Y se aguantó. De regreso nos reencontramos con el año a año.

Masacre de todos los santos

El 31 de octubre del 79 habíamos obtenido un gran triunfo. Se reconocía, en la OEA, que el Maestro Julio Castro, era un desaparecido. No mitigaba el dolor de su muerte, pero no quedaba impune. Era jurisprudencia importantísima. ¡Había desparecidos! La trompada

Julio Castro

El 1º de agosto de 1977 desaparece Julio Castro en Montevideo. Lo detienen, tras haber salvado muchas vidas. Tenía un acuerdo con el Embajador de México en Uruguay, Vicente Muñiz, y telefónicamente con una clave coordinaba encuentros para ingresar asilados a la

El sótano en Harlem

La mayor parte del exilio fue en Washington. Por lo menos allí estaban mi pequeño departamento, mi hogar, mis amigos. Allí trabajé en la Oficina de Washington para América Latina (WOLA). Antes en el Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA), en algún momento

El Quijote en el exilio

El exilio debe tener mucho de quijotesco para sobrellevarlo. Pero hubo un día que el Quijote, el de verdad, al que dio vida Cervantes hace ya tiempo, el mismo día (16 de enero) en que cumplí 68 años, el Quijote cumplía 416.