Chile: más de 400 víctimas de violencia policial piden justicia

La victimas son más de 400 y exigen que el Gobierno de Chile se haga cargo de su responsabilidad y repare a quienes sufrieron abusos policiales.

En la jornada de ayer, cientos de personas, organizaciones de Derechos humanos y víctimas de violencia policías se manifestaron contra el “abandono” que viven por parte del Estado. A dos días de que se constituya la asamblea que redactará la nueva Constitución, exigen la reparación a las personas que sufrieron daños oculares, durante el estallido social en Chile.

Nadia Aravena, de la Coordinadora de Víctimas de Traumas Oculares, dijo que exigen que se los «atienda dignamente”. Además, piden “que se cumplan los compromisos y que se haga justicia y paguen quienes nos arrebataron parte de nuestras vidas”.

Según el Instituto Nacional de Derechos Humanos, son, al menos, 460 las personas que sufrieron lesiones oculares durante las protestas de 2019 y 2020. Esta situación hizo que distintos organismos internacionales acusaran a Carabineros de violar los Derechos Humanos.

Los hechos

Durante las protestas por un modelos socioeconómicos más justos en Chile, se difundieron imágenes de personas con vendas en los ojos. Estos chilenos recibieron perdigones y bombas lacrimógenas en la cara, lo que les ocasionó las lesiones. En aquel entonces, el Gobierno de Piñera creó un programa de reparación para estas víctimas. De todas formas, desde las organizaciones sociales se denuncia que “no se han hecho cargo del programa”. “Faltan profesionales” y los que están, no tienen capacitación para atender las secuelas psicológicas de las víctimas.

Este viernes, Fabiola Campillai, una mujer de 36 años que fue cegada por un carabinero, se reunió con Jefe del cuerpo, para denunciar la “falta de investigación y sanciones”. «No ha habido ni un perdón de parte de nadie», lamentó Campillai, quien recibiera una bomba de gas lacrimógeno, mientras esperaba el colectivo para ir a trabajar.

«El principal culpable es el presidente, que manda a la Policía para reprimirnos y a disparar como si fuésemos delincuentes. Él nos declaró una guerra que solo existe en su mente», finalizó la mujer. Por su parte, el agente imputado por su caso, Patricio Maturana, salió de prisión preventiva y se encuentra bajo arresto domiciliario.

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