Cooperativismo: un ejemplo de lucha y resiliencia

En diálogo con LA REPÚBLICA, la presidenta de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop), Alicia Maneiro, se refirió sobre la actualidad de las diversas ramas del movimiento y deseó que durante este Día Internacional de las Cooperativas se reflexione sobre su importancia.

¿Qué reflexión hace la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop) sobre este Día Internacional de las Cooperativas?

Es un día muy particular; el segundo en régimen de pandemia. Creo que el cooperativismo apunta a su capacidad de resiliencia y de búsqueda de los mejores caminos. No es fácil. Algunas modalidades resultaron más afectadas que otras, pero creo que todos nos hemos abocado a tener muy presente y tratar de llevar adelante en toda su dimensión el lema que impuso la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) para este año que es “Reconstruir mejor juntos”.

Evidentemente, la pandemia no la hemos superado aún, pero lo vamos a poder hacer siempre que pensemos y trabajemos en colectivo.

Justamente, ¿cómo se trabaja este lema?

En realidad, el movimiento trabaja en todos los temas. Evidentemente, cada modalidad se enfoca en la problemática que vive, pero tratan de estar juntas y de acompañar al resto.

El 16 de junio se dio una movilización muy importante de las cooperativas sociales frente a Torre Ejecutiva, están desarrollándose mini movilizaciones del cooperativismo de vivienda, entre otras. La Confederación tiene conversaciones con distintas autoridades para tratar de solucionar estos temas.

En cada Consejo, Cudecoop analiza y hace una puesta a punto de la situación de todo el movimiento. La pandemia nos ha cambiado un poco las reglas de juego y tuvimos que adaptarnos y seguir readaptándonos, pero hay modalidades que son más afectadas que otras.

En el lanzamiento de Mercedes Capital Nacional del Cooperativismo se refirió sobre la concreción de la Mesa Intercooperativa de Soriano. ¿En qué está este tema y cuál es su importancia?

Nosotros tenemos dentro de la Confederación nueve Mesas Intercooperativas que surgieron con el transcurrir del tiempo y nos permiten un trabajo en territorio. Este trabajo es muy importante porque permite a las distintas modalidades presentes en la región formarse, conversar, ver las distintas necesidades y articular con los gobiernos locales.

Este año el gran desafío dentro del programa de desarrollo territorial es justamente la concreción de la Mesa de Soriano. Nosotros trabajamos con los referentes locales en la preparación de lo que será toda la agenda de trabajo de este año con respecto a las distintas actividades que se van a dar mes a mes para celebrar justamente la declaración de Mercedes. En ese ámbito, interactúan los referentes y se preparan para la concreción de la Mesa.

Para ello tuvimos un proceso de selección del promotor en el que resultó electo Ezequiel Fascioli, quien a pesar de su juventud tiene una trayectoria muy larga en el movimiento.

En particular, uno de los ejes de trabajo de Cudecoop es el aggiornamento de la Ley 18.407.

Nosotros nos hemos reunido con la Comisión Especial de Cooperativismo del Parlamento y con el Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop). Hemos trabajado a la interna y seguiremos con este trabajo por un buen tiempo porque es un proceso que lleva su tiempo y en el que hay determinados carriles que queremos recorrer en paralelo.

Hoy tenemos una Ley que era muy necesaria, que fue muy bienvenida, pero que ya tiene un período de vida que permite su análisis y la búsqueda de cambios y ajustes. En ese sentido, hay cambios que afectan alguna modalidad en particular. Entonces, lo que hace el movimiento a solicitud de esa modalidad es analizar si ese cambio de la manera en que se solicita afecta pura y exclusivamente a la modalidad que lo hace; eso, evidentemente, el movimiento no tiene por qué consensuar, entonces fluye.

Sin embargo, hay cambios que pueden afectar a más de una modalidad. Entonces es necesario el consenso. En ese sentido se ha formado una comisión técnico-política dentro de la Confederación que analiza estos temas para generar consenso en la redacción y ver la manera de que el cambio sea positivo para la ley, pero sin perjudicar a ninguna modalidad.

El pasado 18 de junio, la Confederación, junto a una serie de organizaciones que la conforman, presentó el documento “Cooperativismo de vivienda en riesgo”. ¿Cuáles son las principales problemáticas que atraviesa este sector?

El cooperativismo de vivienda atraviesa una situación muy compleja por el lado de una dinámica que tiene que ver con los dos sorteos anuales que se realizaban. Este sistema se instauró a partir del Decreto Reglamentario del 2008 y dio una dinámica de agilizar los procesos de acceso a los préstamos. También implicó acortar los plazos de espera de una cooperativa que antes eran mucho más largos.

A la fecha no tenemos siquiera el valor de tasación, coste que normalmente el Ministerio lo daba cada febrero. Eso hace que los proyectos no tengan un valor de tasación que les permita su armado, además de la falta de cronograma, porque no solamente se necesita saber cuándo va a haber sorteos, sino todos los trámites previos que implican ese armado de cronograma y le permite a las cooperativas presentarse a los mismos.

Otra de las necesidades básicas de rápida resolución es el tema de aquellas cooperativas que cumplieron con todos los requisitos, pasaron los sorteos -ya sea porque salieron sorteadas o porque llegaron a la adjudicación directa- y están a la espera de la escrituración, ya que si no escrituran es imposible comenzar la obra. Ambos temas necesitan una rápida definición.

El resto de las reivindicaciones que lleva adelante el movimiento desde hace bastante tiempo no quedan en el olvido; seguirán impulsándose, pero lo más inmediato tiene que ver con esto.

¿Qué sucede con el resto de las modalidades?

La pandemia ha afectado de diferente forma a todas las modalidades, algunas de ellas en su accionar diario, básicamente en lo que tiene que ver con contacto con el público y el trabajo a la distancia. El movimiento había pautado algunos cambios y ajustes tecnológicos previos a la pandemia que evidentemente lo que ésta hizo fue acelerarlos. Entonces consumo tuvo que pasar rápidamente al teletrabajo y a la atención telefónica. Eso lo han ajustado y hoy la atención al público se da en forma presencial con las limitaciones propias que impone la pandemia, pero también con la compra en línea que permite justamente tener la distancia necesaria para permitir el cuidado no solamente de los funcionarios, sino también de los clientes.

Las cooperativas de ahorro y crédito también tratan de evitar el contacto con sus clientes. Las cooperativas agrarias trabajan muy fuertemente en renovar los convenios que sostienen, pero también piensan en nuevos convenios y trabajan en mejores prácticas para el cuidado del medio ambiente.

Las cooperativas de trabajo y las sociales son tal vez las más afectadas justamente porque es muy difícil teletrabajar, ya que la tarea generalmente es manual y de contacto. Ahí hay un gran escollo con eso y con todo lo que significa la renovación de convenios con los gobiernos locales y las distintas instituciones del Estado con las que trabajan.

Todas son afectadas de alguna manera, en mayor o menor grado, pero trabajan en pos de salir y en “Reconstruir mejor juntos”. O sea, cada modalidad analiza su situación y busca caminos, pero siempre apoyada por el resto del movimiento.

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