Enfrentar la crisis posterior a la pandemia

Cudecoop participa en proyecto financiado por la UE

El coordinador General de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop), Gabriel Isola, destacó a LA REPÚBLICA la importancia del proyecto que la organización elaboró bajo el patrocinio de la Unión Europea (UE). A su vez, su presidenta, Alicia Maneiro, dijo que es un gran desafío.

¿De qué trata el proyecto “Cooperativas promoviendo el consumo y la producción sostenible como estrategia para enfrentar la crisis post Covid-19 y profundizar un desarrollo económico sustentable del Uruguay”?

Es una propuesta que hicimos a la delegación de la Unión Europea (UE) en Uruguay. Una convocatoria que salió para finales del 2019 y tuvo la particularidad que las fechas que estaban inicialmente previstas luego coincidieron con la pandemia. La propia convocatoria sufrió cambios y de alguna manera integró dos dimensiones que a la UE le interesaba promover en Uruguay y que encontró al cooperativismo en pleno trabajo en sentidos similares.

Hicimos una propuesta que integra los desafíos de transformación hacia la economía verde con los desafíos de la generación de empleo y de ingresos en el marco de la crisis que vino asociada con la situación sanitaria del Covid-19 y todos los efectos que evidenciamos.

Finalmente, es una propuesta que fue aprobada y que estamos a la espera de la firma del contrato con la UE para iniciar su ejecución. O sea que es algo que está todavía en las gateras y tiene que ver con algunas preocupaciones y líneas de trabajo del movimiento.

¿A qué y a dónde apunta?

Es una propuesta que Cudecoop hace junto con cinco organizaciones que son parte de ella, cuatro entidades gremiales -la Federación Uruguaya de Cooperativas de Consumo (FUCC), las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), la Comisión Nacional de Fomento Rural (CNFR) y la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU)- junto a otro actor histórico del movimiento que es el Centro Cooperativista Uruguayo (CCU).

Por el tipo de integración de socios en este programa, la idea justamente es involucrar a cooperativas que están en distintos eslabones de la cadena económica y productiva. Ahí están las cooperativas vinculadas a la producción de alimentos como son CAF y CNFR, las cooperativas más manufactureras como son muchas de las que integran la FCPU, y las cooperativas de consumo que en definitiva son aquellas que pueden también disponibilizar muchos de los productos generados en el propio sistema al público en general.

La idea era trabajar en esta interrelación entre las distintas clases de cooperativas para tratar no solo de mejorar lo que cada obra hace, sino comenzar a transformar sus productos y procesos en esta clave de ser más sostenibles desde el punto de vista ambiental porque desde el punto de vista social las cooperativas tienen una particularidad de ser intrínsecamente más distribuidoras que otro tipo de empresas.

A su vez apunta a cumplir con algunos de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) que plantea la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Agenda 2030.

Exactamente. De hecho, hemos reflexionado sobre el papel del movimiento cooperativo en relación a los ODS y cómo, de alguna manera, contribuir desde nuestra acción al cumplimiento de las metas previstas para lo que corresponde a Uruguay.

En el año 2016 se hizo una cumbre continental de cooperativas en Montevideo y uno de los temas centrales fueron los ODS y en 2018 lo retomamos a nivel interno en el 4º Encuentro Nacional de Cooperativas porque las cooperativas, de alguna manera, toman a los ODS como un faro y debíamos procurar trazar nuestras acciones en ese sentido.

El programa incluso se monta sobre una cosa en la que ya trabajamos que se llama Sícoop, un sistema de intercooperación que va en la clave de fomentar el intercambio entre cooperativas de distintas clases. En el Sícoop están metidas o en proceso de involucrarse también las cooperativas de vivienda y algunas cooperativas financieras de ahorro y crédito que interactúan para generar un sistema que sea de ganar-ganar entre las organizaciones del movimiento.

Sobre ese sistema, lo que queremos es generar una marca o estrategia de posicionamiento respecto a los elementos que hacen a la sostenibilidad, particularmente ambiental, de estos procesos.

¿Tiene una finalidad laboral el proyecto?

Hay una dimensión en el plano laboral que de pronto no se evidencia a primera vista, pero nosotros entendemos que caminar en este sentido y con esta orientación por un lado nos ayuda a defender puestos de trabajo -los eslabones de estas cadenas-, pero además se abre un panorama importante de nuevas oportunidades a las que el movimiento cooperativo quiere estar atento para insertar nuevos proyectos cooperativos en estos campos que esta mirada de la sostenibilidad abrirá, desde temas vinculados a las energías o al uso más eficiente de las mismas hasta cómo generar mejores alimentos para la población, entre otros.

+datos:

La presidenta de la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (Cudecoop), Alicia Maneiro, señaló a LA REPÚBLICA que la institución se ha presentado y ha tenido otros proyectos en común con la Unión Europea (UE). “Generalmente, la Confederación trata de buscar organismos internacionales que patrocinen proyectos. Este de la UE surgió en esa búsqueda y nos pareció muy acertado, lo analizamos a la interna, vimos con qué Federaciones podíamos elaborarlo, nos presentamos al igual que otras organizaciones y tuvimos la suerte de poder avanzar. Para nosotros es un gran desafío”.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Suplementos