El escándalo del VAR que eliminó a Boca

En los dos partidos de la llave de octavos de final de Libertadores ante Atlético Mineiro hubo intervenciones polémicas desde la cabina de video arbitraje.

Boca quedó eliminado de la Libertadores ante Atlético Mineiro tras empatar 0-0 los dos partidos y perder en la definición por penales.

Pero en la noche del martes en Belo Horizonte, cuando se concretó la eliminación del equipo argentino, explotó la bronca por las decisiones que tomaron, por un lado el chileno Julio Bascuñán que estaba a cargo del VAR, y por otro lado el uruguayo Esteban Ostojich, que dirigió el partido como árbitro principal en el campo de juego.

Ya en el duelo de la ida en la Bombonera el VAR había sido protagonista. En la parte final de la primera etapa, y tras una gran acción individual de Marcelo Weigandt, Diego González le ganó a su marcador y anticipó al arquero para poner, de cabeza, el 1-0 parcial en favor de los locales. Luego de varios minutos de incertidumbre, el conjunto brasileño reclamó una falta de Briasco a Silva en la jugada previa al gol. El juez colombiano Andrés Rojas fue a revisar lo sucedido y terminó anulando el tanto del Xeneize a instancia del VAR, que estuvo comandado por el juez paraguayo Derlis López.

Luego de la revisión de lo sucedido por parte de la Conmebol, la organización decidió suspender de manera provisoria y hasta nuevo aviso al referí y al encargado del video arbitraje.

En la revancha en Brasil, el martes por la noche, el segundo tiempo transcurría sin emociones, hasta que se desató un nuevo escándalo con el VAR como protagonista. A los 16 minutos, un centro frontal provocó un rechazo defectuoso del arquero. La pelota le quedó a Weigandt, quien abrió el marcador.

Pero, como en la ida, la Asistencia Arbitral por Video resultó una pesadilla para Boca. Primero, Mineiro protestó una supuesta falta inicial del lateral, que no existió. Pero el árbitro Esteban Ostojich demoró en reanudar porque la tecnología estaba revisando la acción. El VAR llamó al uruguayo a la pantalla y terminó anulando la conquista. ¿Por qué? Porque entendió que Diego González, en un discutidísimo offside, intentó intervenir antes de la salida del guardameta. Miguel Russo, sacado, protestó airadamente, todo el banco se fue encima de la terna arbitral. Incluso, en el momento de la revisión, hubo un par de refriegas.

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