El miedo y sus repercusiones

¿Quién no ha sentido miedo alguna vez?, ¿Qué rol cumple este sentimiento en nuestra vida?, ¿Cuál es la mejor manera de enfrentarlo?

Charlando con el Psicólogo Félix Miranda en el programa de radio Panorama 1410 comentábamos sobre los tipos de miedo que tenemos, y de dónde provienen. Muchos de las formas que tenemos de reaccionar ante situaciones que nos generan temor pueden están condicionadas por vivencias y experiencias traumáticas que hayamos vivido de niños o de adultos.

Es importante destacar que las situaciones de alto estrés vividas desde que somos niños tienen una forma de impacto en nuestras vidas mucho mayor que cuando somos adultos. ¿Y esto Por qué?, porque al ser las primeras experiencias a las que nos enfrentamos, el modo y las características de esa experiencia van a determinar la forma y los mecanismos de defensa que utilicemos de adultos ante situaciones similares. En palabras del Psicólogo Miranda: “esas experiencias van marcando una pauta de cómo reaccionar”

Durante la charla con Miranda surgió la pregunta de qué es lo que hay detrás del miedo. El psicólogo comentaba: “El miedo es: yo no quiero sufrir, yo no quiero que me lastimen, estoy evitando el daño…”

Actualmente la situación de emergencia sanitaria que vivimos ha generado mucho miedo en las personas. Existe mucho miedo a la enfermedad, al contagio y hasta a la propia muerte. El estar constantemente con miedo provoca gran parte de las veces que aparezca otra sensación: la ansiedad, que no hace más que incrementar el sentimiento del miedo. Es en estas circunstancias que el estrés aumenta exponencialmente, generándose un círculo vicioso, provocándole a las personas un malestar muy incómodo, y pocas veces difícil de gestionar.

Ante el desafío de intentar hacer algo para calmar o dominar el miedo que nos invade, le preguntamos al Psicólogo ¿Cuáles serían algunas formas o ideas a tener en cuenta para amortiguar el miedo?, a lo que Miranda nos contestó: “para mi hay dos factores muy importantes, como siempre la acción licúa un poco la sobresaturación de nuestro cerebro, el tema es que el problema ahora es ese, estamos un poco limitados en lo que podemos hacer, pero lo que se pueda hacer en el ámbito en que cada uno está ubicado (no es lo mismo tener 80 años y estar encerrado en la casa, que eventualmente tener otra edad, tener que salir a trabajar), es tomar consciencia de que uno está tomando las mejores condiciones de cuidados, y tener confianza en eso, y no sobresaturarse de información”

Otro de los temas que charlábamos con el Psicólogo fue sobre la conducta de muchas personas que expresan “no tenerle miedo al miedo”, en una intención de mostrar que si las cosas se complican o si se encuentran involucrados dentro de una situación crítica o peligrosa, se entregan de lleno sin pensarlo ni evaluarlo mucho. Miranda nos explicaba: “Hay algo que llamamos una reacción contra-fóbica, algo que dice: bueno yo le tengo miedo a esto, y justamente porque le tengo miedo me tiro (…) es una forma de control fallida (…) el que se lanza, el que acelera, no quiere tener miedo, tiene miedo de tener miedo” 

El hecho de estar durante mucho tiempo bajo la sensación de miedo llega a ser dañino para nuestra salud, alterando ciclos y procesos naturales. Ante esto le trasladamos la pregunta al Psicólogo, le preguntamos si ante tanto tiempo bajo el miedo uno se puede acostumbrar a esta sensación y luego tenerle miedo a casi todo… Miranda nos decía: “nos va inhibiendo, va inhibiendo la energía vital, te vas sintiendo mal, puedes entrar en depresión…”

Entonces, ¿qué función cumple el miedo en nuestras vidas?

Si bien este sentimiento nos advierte y nos previene ante circunstancias de riesgo o de peligro, ¿hasta dónde es útil continuar sintiéndolo?, ¿cómo hacemos para darle el lugar que le corresponda sin que invada e inhiba otras áreas de nuestras vidas?, ante estas preguntas Miranda nos comentaba: “Que el miedo no nos defina, que no sea un factor que defina la realidad en la que vivimos, ni la persona que somos.”

Como lo mencionamos antes, las experiencias traumáticas cargadas de miedo que vivimos desde muy pequeños serán muy influyentes en la manera en que gestionemos otros conflictos al ser adultos. Es clave tomar conocimiento de esto ya que como adultos podemos comprender muchos miedos y temores presentes en nuestras vidas, y además porque estamos educando y dando ejemplos a muchos otros niños.

Identificar cuando estamos sintiendo miedo, intentar comprender la causa que pueda estar motivándolo y darle el lugar justo y necesario que deba tener, sin que nos anule por completo son elementos fundamentales para poder domar y calmar los miedos que muchas veces aparecen.

Disfute de la entrevista con el Psicólogo Félix Miranda aquí: https://cutt.ly/ancN6ia

N.G

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