Lleva a ser más propenso a algunas enfermedades

El teletrabajo afecta al bienestar físico y mental

El teletrabajo nos ha obligado a vivir en la incertidumbre y con más estrés. A eso se suma que al estar en casa se reduce la actividad física y empeoran las condiciones ergonómicas. Somos más propensos a tener sobrepeso, problemas para dormir, pesadez en las piernas o trastornos digestivos.

Los cambios como el teletrabajo han impactado en la importancia de cómo ordenamos las prioridades en nuestras vidas. Esto ha traído desafíos laborales y para nuestra salud. 

Con la crisis sanitaria derivada de la pandemia del Covid-19, un importante número de trabajadores experimentaron su primera incursión en el teletrabajo, donde se enfrentaron a numerosos desafíos. Desde lo laboral fueron la coordinación a distancia, cambios en los procesos y herramientas, y los relacionados con el bienestar físico y mental.

Pese a que ha pasado el tiempo, los altos niveles de estrés y el aumento del sedentarismo siguen como algunos de los efectos menos deseados sobre la salud de trabajar en casa. 

Esto se traduce en una mayor dificultad para desconectar y se trabajan más horas, aparece la sensación de aislamiento, disminución de la concentración, dolores musculoesqueléticos, aumento de peso, problemas en el descanso nocturno, pesadez en las piernas o trastornos digestivos.

Vida personal y laboral

El teletrabajo ha obligado a muchos a adaptarse a un contexto más digital y aprender a ser más autónomos o a compaginar en un mismo espacio físico vida personal y profesional. Todo ello, unido a la situación de incertidumbre, podría generar que los niveles de estrés se incrementen.

También ha supuesto lidiar con la reducción sustancial de actividad física que supone no tener que desplazarse al lugar de trabajo y de unas condiciones ergonómicas inadecuadas en muchos casos.

Para prevenir la incidencia de estos problemas, el departamento médico de la empresa Cigna ha identificado algunas señales que permiten detectar que el teletrabajo afecta al bienestar físico y mental.

Dolores musculoesqueléticos

Desde lo físico, pasar varias horas sentado sin combinarlo con ningún tipo de actividad también podría provocar que se cargue innecesariamente la zona lumbar. A esto se une también la inadecuada ergonomía del lugar de trabajo: sillas incómodas, mesas con escaso espacio, realizar las tareas laborales sentados en el sofá o tumbados en la cama, la computadora en mala posición y mala iluminación. Todas estas cosas provocan malas posturas que pueden traer dolores musculares y contracturas.

Aumento de peso

De igual modo, despertarse y sentarse de inmediato en el ordenador sin tener la necesidad de desplazarse al lugar de trabajo apenas ocasiona gasto calórico. Si a esto se le suma el hambre emocional, provocada por la sensación de aislamiento, soledad, estrés o incertidumbre actuales, y que lleva a comer alimentos calóricos y de escaso valor nutricional de manera impulsiva, el riesgo de aumentar de peso es mucho mayor.

Pesadez en las piernas

Permanecer sentado durante largos periodos de tiempo también perjudica la circulación sanguínea, sobre todo en las piernas, y provoca una mayor retención de líquidos en las extremidades inferiores. Esto provoca pesadez, cansancio, hinchazón e, incluso, dolor en esta parte del cuerpo.

Más datos:
Una posición sedentaria durante toda la jornada laboral perjudica el tránsito intestinal y la absorción de nutrientes, ocasionando malas digestiones y produciendo cuadros de diarrea o estreñimiento.

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