Elecciones en Estados Unidos: los republicanos recuperan la Cámara

El Partido Republicano recuperará el control de la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas de mitad de período de Estados Unidos, según proyecciones.

Según la cadena estadounidense CBS, socia de BBC, los republicanos se perfilan como mayoría en la cámara baja del Congreso, a la espera de conocer qué pasa con el Senado, que renueva a un tercio de sus miembros con algunas carreras demasiado igualadas como para anticipar quién gana.

Ambas cámaras han estado bajo control demócrata en los dos primeros años de mandato del presidente Joe Biden. Si finalmente hay un cambio de control partidista, eso afectará a la agenda de Biden, que podría ver bloqueadas sus iniciativas.

Normalmente las elecciones de mitad de período son un referendo a la gestión del presidente y suelen ser negativas para el partido que controla la Casa Blanca.

Biden tiene bajos niveles de aprobación (alrededor del 45%) y la alta inflación en el país, el gran tema para muchos electores, juega en contra del partido en el gobierno.

Los resultados definitivos tardarán en conocerse porque aún hay partes del país que siguen votando y el conteo de votos en varios estados puede demorarse días, sobre todo para las disputas más igualadas.

En un clima de gran polarización y de dudas sobre el funcionamiento de las elecciones, el FBI dijo que no se han denunciado problemas significativos, violencia, amenazas ni intimidación.

Parece probable que los republicanos, como se predijo ampliamente, tomen el control de la Cámara de Representantes cuando comience el nuevo Congreso a principios del próximo año.

Si es así, la pregunta es qué tan grande es la mayoría que podrían tener.

Casi como una gran tormenta, una verdadera ola electoral puede desalojar a algunos políticos que se suponía que iban a mantener sus escaños. Es el momento de esperar sorpresas.

Pero incluso si los republicanos terminan con solo una pequeña mayoría en la Cámara, se cerrará la puerta a la agenda legislativa de Joe Biden para los próximos dos años. Esto generará un nivel de intensa supervisión del Congreso que el presidente ha evitado hasta ahora.

Qué hay en juego

Los 435 puestos de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado, además de gobernadores y otros cargos locales. Los republicanos sólo necesitan recuperar 5 puestos para volver a controlar la Cámara, algo que prevén las encuestas. En el Senado hay igualdad de fuerzas (50-50 y decide el voto de la vicepresidenta del país, la demócrata Kamala Harris), por lo que cualquier cambio desnivela la balanza en la Cámara Alta. Si los republicanos toman el control de las dos cámaras del Congreso, hasta hoy en manos demócratas, podrán bloquear la agenda del presidente Joe Biden y llevar adelante la suya. El apoyo económico a Ucrania y una ley nacional que restrinja el aborto podrían estar sobre la mesa. La inflación, que es la mayor en Estados Unidos en los últimos 40 años, y la baja popularidad del presidente Biden juegan en contra de los demócratas. Las elecciones de mitad de período suelen ser negativas para el partido que está en la Casa Blanca

  • El triunfo de algunos de los candidatos republicanos respaldados por Donald Trump podría ser una validación del expresidente, que ya adelantó que la próxima semana hará un «gran anuncio», posiblemente su intención de presentarse a las presidenciales de 2024
  • Muchos ven estas elecciones como un test a la confianza en la democracia de Estados Unidos. Algunos republicanos que buscan estar en la Cámara han manifestado dudas sobre el resultado de las elecciones de 2020. También lo han hecho candidatos a cargos locales que podrían estar a cargo de futuras elecciones

¿Qué significa que haya un gobierno dividido?

Un gobierno dividido se refiere a una situación en la que una o ambas cámaras del Congreso de EE.UU. están controladas por un partido que se opone al presidente en ejercicio.

Este tipo de gobierno es común en el país norteamericano desde la década de 1970. El más reciente fue durante el segundo mandato de Donald Trump, cuando los demócratas controlaban la Cámara.

Algunas personas apoyan un gobierno dividido porque significa que cada partido político puede vigilar al otro, por ejemplo, controlando medidas de gasto no deseadas o bloqueando ciertos proyectos para que no se conviertan en ley.

Además, con las cámaras divididas se puede obligar a los legisladores a redactar leyes que tengan una base de apoyo más amplia, lo que las hace más difíciles de deshacer cuando el poder cambia de manos. En esta situación, la cooperación genera estabilidad política.

Pero cuando los partidos están polarizados en sus posiciones, un gobierno dividido puede hacer que sea imposible que un partido apruebe la legislación, lo que lleva a un estancamiento.

1 Comentario

  1. se te prendió fuego la cabeza escribiendo esta nóta no? jajajaja. Vamos los republicanos!!! Vamos Trump!!! erradiquen a los rojos del mundo y a su nefasta mitología de genero en las leyes.

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