FA rechazó proyecto Arazatí y recurrirá al TCA para anularlo

El director del OSE por el FA aseguró que “por primera vez privatizarán las instalaciones del agua potable”; además advirtió que “no asegura el abastecimiento de agua potable”

Este miércoles el Frente Amplio (FA) convocó a una rueda de prensa para rechazar de manera enfática el proyecto Arazatí, más conocido como Neptuno, que plantea construcción de una planta potabilizadora y cuya aprobación anunció el gobierno nacional el martes.

En la rueda de prensa estuvieron presentes el director de OSE por esta fuerza política, Edgardo Ortuño; la vicepresidenta del Frente Amplio, Verónica Piñeiro; la coordinadora de la bancada de Senadores del FA, Liliam Kechichan y el coordinador de la bancada de Diputados, Mariano Tucci.

Piñeiro manifestó la preocupación por la resolución del proyecto Neptuno «una decisión que se toma de manera muy rápida”. “Hace unas semanas el ministro (del Ambiente, Adrián) Peña compareció ante el Parlamento y dijo que no había avance de proyecto, que no estaba terminado de definir y ayer (por el martes) lo presentaron”.

“Este es un proyecto que desde su inicio vimos que presentaba carencias técnicas y no cumple con sus objetivos. Ahora contiene cambios que lo vuelven incluso menos acorde a los objetivos que se plantea, que es abastecer la demanda creciente de agua potable en el área metropolitana”, afirmó.

Oposición a las formas y fondo

Durante su intervención, Ortuño subrayó el rechazo a la forma en la que el directorio de OSE y el gobierno tratan un tema “tan importante”.

“Por su importancia, debió ser objeto de grandes diálogos y acuerdos a nivel político y social”, dijo. Asimismo, indicó que el proyecto debería “tener un gran sustento técnico. Este no fue el camino que eligió el gobierno que, en un formato exprés a las apuradas y empujones, resolvió esto. Nos dieron los informes técnicos y económicos que sustentan este proyecto con menos de 24 horas para su estudio y sin informes técnicos de las gerencias especializadas de la OSE que tampoco conocían el proyecto de factibilidad y que no fueron consultadas”, aseveró.

Además, Ortuño acusó al gobierno de una pretensión de privatizar parte del servicio de agua.

“OSE cumplirá pronto 70 años como empresa pública, pero debido a lo resuelto por el gobierno, por primera vez la empresa potabilizará agua en una planta privada por la cual tendrá que pagar 40 millones de dólares al año durante 18 años. Esto tendrá un costo, al final de los 20 años de proyecto, de 743 millones de dólares”, afirmó.

“OSE por primera vez privatizarán las instalaciones del agua potable”, sostuvo y luego dijo “gracias a las denuncias del FA y de las organizaciones sociales se mantendrá la operación de la planta, pero a un altísimo costo y si controlar todo el proceso”.

Ortuño advirtió que además del pago anual, se prevé incorporar un costo para la transferencia de la propiedad de la planta al terminar el proyecto. “Nos enfrentamos a la eventualidad de tener que pagar, además del sobrecosto de más de 300 millones de dólares en comparación al camino público, para poder quedarnos con esta planta”.

No resuelve el problema

EL director de OSE por el FA aseguró, por otro lado, que esta iniciativa no resuelve el problema de abastecimiento hídrico para “más de la mitad de la población del país”.

“Lamentablemente la solución técnica que aprobó el gobierno supone un proyecto recortado, con una menor capacidad de producción. Será una planta más chica que tampoco soluciona el problema de salinidad que tiene el Río de la Plata”, indicó.

Sobre esto último, apuntó que “en el último verano hubo 86 días de salinidad en niveles no aptos para potabilización. Esto significa que, si la planta estuviese construida, hubiese estado parada todo el verano, en la estación del año donde más se necesita agua y donde tenemos más bajo nuestros niveles”.

“Por lo tanto, el proyecto Neptuno no asegura el abastecimiento de agua potable a pesar de esta inversión millonaria”, resumió, para luego añadir que “tampoco da respuesta a los proyectos ambientales planteados, como el de las cianobacterias y el de la salinidad, que a diferencia de lo que afirme el gobierno, es esperable que se reitere y se consolide, informe de la Facultad de Ciencias y de Ingeniería que lo respaldan”.

Seguimiento continuo

Ortuño explicó que desde el FA no descartan realizar “ninguna acción” para evitar la concreción del proyecto. Asimismo, indicó que como director de OSE y ante la violación del reglamento del directorio al no tener los informes requeridos, acudirá al Tribunal Contencioso Administrativo para pedir la nulidad del proyecto.

Como complemento, Piñeiro indicó que “El FA hará un seguimiento de cómo avanza. Planteamos la posibilidad de estar en asamblea permanente para ver cómo evoluciona este proyecto que propuso el gobierno”. Asimismo, indicó que se estudiarán todo tipos de medidas, tanto legales como parlamentarias.

Cosse repudió ataque contra inspector

La intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, repudió la agresión contra un inspector de tránsito ocurrida este martes en Avenida Italia y Berro. El trabajador fue agredido físicamente y sufrió una lesión en su mandíbula pero también sufrió una «afectación psicológica» debido al ataque. Así lo describió la secretaria general de Adeom, Valeria Ripol.l. Cosse manifestó que «la violencia es la enemiga de la humanidad y la democracia». «Hay que bajar los grados de irritabilidad. Repudio profundamente la violencia en cualquiera de sus formas. La IM está respaldando al trabajador como corresponde», dijo la jefa comunal a la prensa este miércoles.Interrogada sobre si pensaba proponer cambios en los protocolos de seguridad o implementar cámaras de vigilancia en la ropa de los inspectores, tal como reclama el sindicato, Cosse respondió: «Estamos dispuestos a analizar cualquier propuesta. No nos negamos a nada. Es un tema que nos excede en la medida que tiene que ver con la irritabilidad e inseguridad de la sociedad, que es muy grande. Siempre estamos dispuestos a ayudar». Seguidamente, volvió a cuestionar el «aumento del grado de irritabilidad de la sociedad»: «Lo primero es gritar, lo primero es enojarse. Tenemos que de todos lados ayudar a bajar un par de cambios en eso. No podemos confundir estar en desacuerdo con gritar, eso le hace mal a la democracia. Tenemos que aportar a la convivencia. Antes de enojarnos, contar hasta diez. Eso no quiere decir perder la pasión, no indignarse, no alarmarse». En los últimos cuatro días se registraron tres agresiones a inspectores. Además del caso en Montevideo, fue agredida una funcionaria en Tacuarembó y otra en el Chuy. 

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