Galiana: «No nos fuimos porque estemos cansados o porque se haya terminado algo»

El profesional consideró que "las autoridades tomaron las recomendaciones del GACH en todo lo que pudieron".

El Doctor, Infectólogo, Pediatra, integrante del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), Álvaro Galiana, dialogó con LA REPÚBLICA, acerca de los motivos por los cuales llegó a su fin la actuación del grupo, así como la articulación en la toma de decisiones que exteriorizaba el conjunto de expertos.

«Lo que corresponde decir es que no tenemos mucho más para aportar en estas circunstancias, lo que había que aportar lo aportamos y lo que ahora resta es que las autoridades naturales y normales tomen las medidas y hagan sus cosas», afirmó.

«Si surgiera mañana un nuevo problema, estamos abiertos a que nos llamen y a discutirlo, pero en tanto no surjan no es necesario que estemos, porque pasó a ser un poco una dependencia lo que diga el GACH. Hay que hacer lo que se puede hacer teniendo como insumo lo que haya dicho el GACH, pero hay que hacer lo que se pueda hacer, eso es lo que en definitiva hacen las autoridades».

¿Qué sintió en el momento que le realizaron la convocatoria para participar en el GACH?

En aquel momento cuando arrancamos no tenía tanta relevancia y era todo inicio, pero sin dudas, por la gente que me citaba específicamente (Rafael Radi), para mí era un honor poder participar y tener una instancia de colaboración en una situación que realmente era difícil para todo el mundo, desde el aspecto científico y social.

¿Cómo se sintió en la conformación del grupo más allá de su rol de Infectólogo Pediatra?

Perfecto, desde lo que yo podía hablar y manejar; la capacidad fue del organizador de dar a cada lugar gente que tuviera conocimiento específico de ese tema, pudiera colaborar, y no hablar de cosas que uno no sabía o que cualquiera pudiera leer y contestar lo mismo. Se trabajaba según las experiencias de epidemias como por ejemplo la influenza y enfermedades infecciosas o eventuales manejos de situaciones similares. De lo que sabía cada uno aportaba y se seguía estudiando.

¿Cuál fue el principal aporte del GACH al país?

Quedó claro que era un grupo apartidario, independiente totalmente desde el principio, desde el vamos sabíamos que teníamos que dar cada uno la versión de lo que podía saber, de lo que correspondía hacer en ese momento basados en la evidencia, en las investigaciones que existen en el mundo.

Lo que uno puede decir hoy mirando hacia atrás es que quedó la capacidad de las autoridades de elegir personas que no estuvieran vinculados directamente a ninguna contienda política. Era un país que estaba con un gobierno nuevo, y eso generaba cierto problema porque no era gente que ya estuviera trabajando en el tema, cada uno de nosotros trabajaba en su especialidad pero en un país en el que las autoridades eran nuevas con una enfermedad nueva y diseminación nueva, dónde todo el mundo está aprendiendo.

Lo que queda a mí entender es la capacidad de regularlo por los aspectos más objetivos específicos de la enfermedad y no regularlo por otros intereses que pudieran no ser los que mejor pudieran brindarle resultados a la población.

¿Cómo se elaboraban los Informes técnicos? ¿Cada Área de Desarrollo trabajaba de manera independiente y después se relevaban los datos a los coordinadores?

Los Coordinadores Principales (Dr. Enrique Barrios, Dr. Gabriel González, Dr. Hamlet Suárez, Dr. Javier Hurtado, Dr. Guido Berro) eran los que de alguna manera nos planteaban la problemática que se había generado en cada área en particular.

En lo que a mí respecta el problema esencialmente pasaba por la contagiosidad en los niños, de la enfermedad en sí en los niños y qué medidas había que tomar. Evaluar qué se había puesto en práctica en el mundo, y qué razones objetivas había para tomarlas de acuerdo al conocimiento científico de ese momento. La dinámica del grupo era que determinados temas eran discutidos en general, a veces hasta con reuniones presenciales y otras por Zoom con discusión.

Después cada uno elaboraba partes del proyecto y luego eso era leído por todos y se estaba de acuerdo o se corregía. Leíamos cada informe no menos de media docena de veces porque iban y venían: cada cosa que se agregaba se re-evaluaba. Si yo recibía un informe, tenía opiniones propias, las agregaba o corregía y luego nos volvíamos a reunir por Zoom.

Decíamos lo que habíamos visto que había que cambiar y que no; así en general con casos de una semana por ejemplo íbamos sacándole todo el jugo posible. Eso después lo elevábamos a los Coordinadores del grupo, ellos miraban el documento y lo llevaban a los Coordinadores Generales, lo evaluaban y a veces nos planteaban ahondar más en ciertos puntos y volvía para atrás.

Trabajábamos en eso, lo corregíamos y lo volvíamos a subir. Nunca fuimos influenciados en el tema de «hay que decir esto o hay que decir aquello», simplemente se trataba de que había que profundizar más algunas cuestiones, por ejemplo la vuelta a clases y los niños en las escuelas. Siempre se supo que lo que se planteaba era lo mejor que cada profesional tenía para dar y se ponía en discusión como «ideal».

Esto después en la práctica podría tener modificaciones, lo cual tenía que quedar claro que las modificaciones se hacían no porque las autoridades no confiaran en nosotros, sino porque ellos recibían otros insumos y tenían otras necesidades y podían en un 100 % tener en cuenta lo que habíamos planteado nosotros o podían haber ciertas modificaciones. En lo personal nunca me generó sensación de que no nos hacían caso, era algo lógico porque también las autoridades tenían otro material y también otros argumentos.

¿Hasta qué punto cree que el gobierno tomaba en cuenta las medidas del GACH?

Yo creo que las autoridades tomaron las recomendaciones del GACH en todo lo que pudieron, no sólo manejaban la información estrictamente científica o biológica que los médicos especialistas podíamos plantear sino tenían otras circunstancias que podían modificar ciertas cosas. Prácticamente nunca hubo contraindicaciones por lo menos en los aspectos que yo viví, no hubo contraindicaciones de lo que se dijera, no es que pusieran números o cifras de forma arbitraria, simplemente tomaban lo que se podía. Yo no puedo saber exactamente cuántos niños van a las escuelas, los números y los porcentajes, ellos lo manejaban y trataban de adecuar lo que nosotros habíamos planteado a la realidad.

¿Por qué el GACH llegó a su final? ¿Fue el final de un ciclo?

No, no fue esa la razón, nosotros sabíamos desde el inicio que esto tenía un inicio y un fin. El inicio estaba marcado fundamentalmente por la situación difícil que se había generado al inicio de la pandemia pero paulatinamente a medida que nosotros íbamos dando nuestros primeros pasos en cuanto a recomendaciones, sugerencias y planes puestos por nosotros con el paso del tiempo las autoridades naturales, léase de la salud, de la educación van adquiriendo el conocimiento y la forma de manejar la situación sin tener que estar preguntándonos a nosotros.

Los temas tampoco eran eternos. En realidad nosotros siempre supimos que esto tenía un inicio y una finalización, lo nuestro era apoyar en el momento crítico, es decir en abril del 2020, en el que era más difícil manejar la situación. Después cada una de las autoridades va tomando posición y va adquiriendo el manejo de la situación, allí el papel del GACH pasa a ser secundario.

Nosotros no somos la autoridad, nosotros somos las recomendaciones, una vez que las misma se hicieran y quedaran claras para todo el mundo, quienes se hacen cargo de la administración de esas recomendaciones son las autoridades naturales, pero nunca fue por ejemplo porque estuviéramos cansados. Lo que corresponde decir es que no tenemos mucho más para aportar en estas circunstancias, lo que había que aportar lo aportamos y lo que ahora resta es que las autoridades naturales y normales tomen las medidas y hagan sus cosas.

Si surgiera mañana un nuevo problema, estamos abiertos a que nos llamen y a discutirlo, pero en tanto no surjan no es necesario que estemos, porque pasó a ser un poco una dependencia lo que diga el GACH. Hay que hacer lo que se puede hacer teniendo como insumo lo que haya dicho el GACH, pero hay que hacer lo que se pueda hacer, eso es lo que en definitiva hacen las autoridades.

Cuando vos dirigís ese barco se trata de que cada uno haga lo mejor posible y yo después lo administro: hago una cosa o hago otra de acuerdo a las necesidades. Lo que sí quiero resaltar es que no hubo un cansancio del GACH, en lo que a mí respecta no había temas nuevos para «legislar», o para establecer. Ya estaba todo dicho y ahora había que ir dejándolo, ya las autoridades habían aprendido a manejar la situación, no parecía necesario que hubiera una voz atrás diciendo hay que hacer esto o lo otro, no nos correspondía.

¿Cómo define y qué evaluación hace del manejo de la pandemia en nuestro país?

Viendo lo que fue y es, una enfermedad nueva con un desconocimiento global, de este nuevo agente infeccioso, con una diseminación y una virulencia de este germen que hasta ahora ha sido desconocida para nosotros, con un virus que tienen características exclusivas que lo diferencias de otros virus respiratorios, creo que globalmente el manejo ha sido bueno.

Por supuesto que siempre hay momentos que podés decir, esto podría haber sido antes, esto después, es muy difícil de manejar. Yo no puedo juzgar con objetividad porque de alguna manera creo que globalmente se han hecho bien las cosas, es posible que haya habido defectos, pero lo marco como defectos porque desconozco las razones que generaron que las cosas se hicieran de distinta manera a lo que uno en ese momento hubiera pensado, me refiero a los momentos en los que se plantearon más firmemente el tema de bajar las actividades, yo creo que no hubiera cambiado mucho, esto lo digo a título personal.

Pienso que en definitiva esto dependió y depende del comportamiento individual de las personas, creo que se llevó globalmente bien, tuvimos buenos momentos y malos, dramáticos con muchas muertes, ahora parecería estar mejorando la situación. Este virus es tan particular que no sé si con distintas medidas hubiéramos podido sortear los momentos más difíciles.

Así que de alguna manera a lo que el gobierno apostó mucho es a la inmunización y de alguna manera, hoy mirando lo que es Argentina, Paraguay, Brasil y otros países no veo que estemos mal, estamos en relación a otros países bastante bien. A veces cuando veía números de otros países, o que tomaban medidas discutibles o no se apuntaba a las vacunas, daban cifras que no sé si son reales, en nuestro país hubo una horizontalidad en cuanto al manejo de la información, no se ha escondido información en cuánto a las muertes e infectados para tapar la realidad.

Eso me parece que ha sido muy honesto de parte de las autoridades. Fue y es una situación dramática que fue llevada bastante bien, eventualmente perceptible pero no puedo criticar que haya sido mal manejada.

Si pudiera elegir una, ¿con qué palabra definiría al GACH?

Es difícil la pregunta, Ha sido de alguna manera una especie de rescate de una situación muy difícil que fue vista y que fue inteligentemente orientada en muchos aspectos, no solamente en el biológico sino en el social y económico. El GACH aportó mucho en todos esos aspectos, creo que fue un buen rescate que hizo el grupo hacia las autoridades y el país en general. Hacia las autoridades no en el aspecto partidario, sino hacia lo que es el país.

6 Comentarios

  1. Peeeee que lambetismo de Galiana con el gobierno, le falto decir que estamos en nuestros mejores 5 años de nuestra vidas… con razon la tibieza del grupo…

  2. Como les duele a los zurdos la realidad ,si decia que no nos escuchaban el hombre era un idolo ,asi son la opinión de el oraculo roba bancos vale mas que la de una persona que estudio para hacer un aporte a la sociedad

  3. El aporte del GACH fue importante aunque le daban más en la herradura que en el clavo y fue nuestro presidente el verdadero responsable de la baja de contagios y de muertes pero igual hay que agradecer a esos científicos que dejaron de lado sus estancias y sus empresas para trabajar contra la pandemia .

    • Si tienen estancias, un kiosco o son murguistas, es su gran problema, el caso es que dejaron su tiempo y sus conocimientos en pro del bien común sin cobrar un peso, no sé si muchos de los que los critican lo hubiesen hecho y gratis, por que hasta el asesino que va de pobre, tiene su Chacarita con la vieja sin haber cotizado un solo día como trabajadores en su pobre vida.

  4. ¡UNO QUE DICE LA VERDAD! FELICITACIONES A LA MORAL, HONROSA PARTICIPACION DE ESTA PERSONA, pero claro los caran-chos no están contentos.. Ellos prefieren el olor a muer-te y la venganza porque el pueblo los echó a la lmier-da

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