«Haber llegado a una final olímpica es lo máximo», destacó el entrenador de los remeros

"Es un mensaje para todos, trabajando se pueden conseguir las cosas", dijo Osvaldo Borchi.

Osvaldo Borchi, entrenador argentino de los remeros uruguayos Bruno Cetraro y Felipe Klüver, remarcó que lo ocurrido en los Juegos Olímpicos de Tokio con estos dos deportistas «es un mensaje para todos, trabajando se pueden conseguir las cosas. Quiero puntualmente agradecer a mucha gente que nos ayudó para llegar a esto, una final olímpica es lo máximo: le agradezco a la vida por estar hoy acá, a la Federación Uruguaya de Remo, al Comité Olímpico, a la Federación Mexicana de Remo, a la Federación Española de Remo, y a tantos otros que nos ayudaron para llegar hoy aquí».

En diálogo con la Secretaría Nacional del Deporte, Borchi, a quien apodan el «Loco», jocosamente respondió que «sigo estando loco, y lo seguiré estando. Pero estando loco llegamos a la final de los Juegos Olímpicos. Ojalá podamos estar más locos todavía, y poder salir del sexto puesto para adelante. La locura hace esto, la gente normal no hace cosas, los locos son los que hacen las cosas diferentes. El mundo no lo hace la gente normal, lo hacen los que están locos, así que gracias por decirme que estoy loco».

Borchi señaló cuáles fueron sus indicaciones para la regata de semifinales, donde Uruguay logró la segunda posición siendo únicamente superados por el bote alemán: «Les dije que había que ser inteligentes, que había una ventanita y planeamos una regata súper puntual. Antes de salir al agua les dije: ‘Disfrútenlo. Felipe, metele ritmo; Bruno, disfrutá haciendo fuerza’. Y todo fue excelente. Se bajaron contentos, parece que no hubiera hecho fuerza, y lógicamente, con estas condiciones de la pista, con las olas, el que técnicamente sabe, no hace fuerza, y el que técnicamente no sabe, hace más fuerza. Eso lo aprovechamos a full porque estamos acostumbrados, nos preparamos a una pista tan mala como esta».

Por otra parte, el ex remero uruguayo Rodolfo Collazo analizó lo logrado por Bruno Cetraro y Felipe Klüver en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Representante del remo uruguayo en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012, Collazo analizó en el programa 100% Deporte de Sport 890 el crecimiento que ha tenido el bote uruguayo y afirmó que «estos pibes van a ir por una medalla olímpica». «Llevado al fútbol, es como si Uruguay jugara la final del mundo, es algo similar, porque ya es muy grande llegar a unos Juegos Olímpicos para nuestro país, luego es impresionante el haber podido correr una semifinal A/B que representa estar dentro de los 12 mejores; y colocarse entre los seis mejores del mundo es una hazaña, ingresando con el cuarto mejor tiempo y saliendo segundos en la semifinal».

Collazo además valoró que «otros países laburan muy bien invirtiendo millones de euros» y destacó que el bote celeste fue el único en la final que no pertenecía al continente europeo. Alemania, República Checa, Irlanda, Italia y Bélgica serán los otros cinco competidores en la instancia definitiva.

«Este bote viene mejorando, superándose y creciendo. En el repechaje se quedó atrás de Canadá y Ucrania, y en la semifinal se los superó, este bote uruguayo sigue avanzando, es un bote todo terreno porque quedó demostrado. Cuando en la semifinal Polonia venía remando adelante y no podía sostenerse en la ola, el uruguayo lo pasó como si no hubiese olas, eso está entrenado. Hay un trabajo atrás del entrenador Osvaldo (Borchi), de los chiquilines, y un trabajo de la Federación Uruguaya de Remo y el Comité Olímpico Uruguayo para que los gurises pudieran entrenar en la altura de México y en España, en condiciones climáticas adversas. Felipe comentó que en su momento protestaban porque Osvaldo los sacaba a remar con el agua picada, y queda demostrado que es por algo, es todo trabajo cuantificado en la regata de la semifinal».

El exremero también destacó sobre el trabajo del entrenador argentino Osvaldo Borchi: «Es un apasionado del remo; si bien es un profesional de la materia, se brinda enteramente de una manera motivacional. Él cree netamente en el trabajo, en que no existen los límites, y también se enoja cuando las cosas no salen como deberían. Para él, el camino es trabajando, entrenando y dedicándose; sabe que el mérito está en el entrenamiento, y estos chiquilines lo súper entendieron y se aplicaron».

1 Comentario

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Últimos artículos de Tribuna