Usuarios y polarización

La agenda del Senado de EEUU: Facebook, Twitter y Youtube

A finales de abril, legisladores estadounidenses convocaron a representantes de Facebook, Twitter y Youtube para entablar un diálogo sobre la influencia de estas plataformas en la vida, puntualmente en la polarización de las posturas políticas.

Desde el Poder Legislativo estadounidense se discute la reforma de la Ley de Decencia de las Comunicaciones, promulgada en 1996, en torno a una reformulación de la responsabilidad penal por parte de las plataformas que publican contenidos en redes sociales. 

Esta propuesta fue impulsada por el actual presidente, Joe Biden, que tras su asunción propuso reformar la Sección 230 de la ley para que las empresas se responsabilicen del contenido publicado. 

Sin embargo, las empresas Facebook, Twitter y Google se posicionaron en contra de la reforma. Acudieron al Comité sobre Privacidad, Tecnología y Derecho del Senado para defender el funcionamiento de los algoritmos. 

El tema se puso sobre el tapete cuando un extrabajador de Google, Tristan Harris, criticó el funcionamiento de estas compañías. Además, la regulación de los contenidos comenzó a ser imperante tras una serie de investigaciones que sostuvieron que el contenido de las plataformas extremaba las opiniones políticas de los usuarios.

Esta problemática ya se había puesto en debate a finales del año pasado cuando el entonces presidente Donald Trump propuso eliminar esa Sección, conocida como “las 24 palabras que crearon internet”.

Pero esto solo fue una embestida del expresidente porque la red social Twitter había marcado uno de sus tuit como potencialmente peligroso. Trump, entonces, propuso eliminar esta Sección. 

¿Qué es la Sección 230?

En la Sección 230 se establece que “ningún proveedor o usuario de un servicio informático interactivo será tratado como el editor o el orador de cualquier información proporcionada por otro proveedor de contenido de información”.

Esta sección da legitimidad y a la vez deja impune a las plataformas sociales y sitios webs del contenido que en ella publican sus usuarios.

Aprobada en 1996 durante la administración Clinton, la Communications Decency Act pretendía regular de alguna forma el contenido de internet en un tiempo de ebullición de los primeros grandes foros y agregadores de contenido. 

En este apartado, se concibe a las empresas como plataformas y no como editoras de contenido. Por lo tanto, las exime de la responsabilidad de publicación de sus usuarios. Pero también permite a las empresas vigilar y moderar el contenido que viola sus normas, sin consecuencias judiciales. 

“Ningún proveedor o usuario de un servicio de ordenadores interactivo deberá ser tratado como el publicador o emisor de ninguna información de otro proveedor de contenido informativo”, establece la ley.

Esta última aclaración lleva a que las empresas puedan eliminar el contenido publicado por un usuario en sus plataformas si lo considera falso u ofensivo. La interpretación legal apunta, en este sentido, a que los usuarios sean los que evalúen el contenido volcado por la plataforma. Por ello, Twitter pudo eliminar el usuario de Trump tras el atentado contra el Capitolio a manos de sus seguidores. 

Más datos:
Según recoge Bloomberg, la directora de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas de Youtube, Alexandra Veitch, señaló que es posible utilizar los algoritmos para promover el contenido confiable y destacó que la plataforma tiene un sistema automatizado que detecta los videos que violan las políticas de la empresa.

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