La dificil labor de recopilar la rica historia en un film

El productor General de la película “Rumbo a los 100 años” de la Compañía Uruguaya de Transporte Colectivo Sociedad Anónima (Cutcsa), Alejandro Ferrari, conversó con Diario La R acerca de todos los detalles de producción y filmación de la misma que contó con un 98 por ciento de producción nacional.

Productor General de la película “Rumbo a los 100 años” de Cutcsa y director de DÉDALO Films, Alejandro Ferrari / Foto: DÉDALO Films

¿Cómo se gestó el proceso del documental?

DÉDALO Films estaba vinculado con la Compañía Uruguaya de Transporte Colectivo Sociedad Anónima (Cutcsa) desde hace varios años con diferentes tareas de registros audiovisuales. En este caso fue una triangulación que llegó a través del maestro Raúl Medina quien junto a Atilio Garrido comenzaban a trabajar en el proyecto y nos convocaron para la realización. 

La sinergia de las ideas y el proyecto fue instantánea porque todos conocíamos a la gran familia de Cutcsa. Garrido trabaja con ellos desde hace varios años con registros históricos, como presentaciones y libros, pero la intención ahora era poder tener un film en formato documental que reflejase la historia del transporte del Uruguay del que Cutcsa es un actor relevante y que quede un registro vivo de ello.

¿Cuánto tiempo insumió desde las primeras conversaciones hasta que se terminó de realizar?

El proceso completo duró aproximadamente 1 año y medio. Si bien Garrido ya tenía en su cabeza lo que quería realizar, desde DÉDALO propusimos varias escenas que llevaron más preparación. Incluir escenas de ficción donde recrear los años 1900 y traer a esta escena el primer presidente de Cutcsa, José Añón, fue sin duda una apuesta que quisimos hacer para poder lograr una mayor empatía con el espectador.

Luego de la pre-producción, tuvimos varios meses de realización, incluidas esas escenas de acción y muchos meses de recolección de imágenes en diferentes archivos. Lograr compaginar todo en formato documental llevo muchos meses. La vida de Cutcsa fue muy intensa y tuvo una inmensa cantidad de personas importantes que no podíamos dejar afuera.

¿Cuántas personas trabajaron en su realización de forma directa e indirecta?

Calculamos que en total fueron más de 70 personas, ya que no solo el crew de rodaje y realización fueron los involucrados, sino que hubo muchas personas que dieron aportes desde la información y la búsqueda de imágenes y relatos, como también músicos que realizaron toda la banda sonora del film de forma original bajo la dirección de Medina. Todo este trabajo iba en paralelo y en conjunto. El proyecto no solo era grande sino que tenía la obligación de ser de calidad para respetar la historia.

¿Es una producción 100 por ciento nacional?

Si hablamos en porcentajes fue 98 por ciento nacional. Dentro del equipo de trabajo tuvimos la participación del destacado artista en efectos especiales Andrés Parrilla, quien fue el que le dio vida al presidente José Añón. Él (Parilla) quien es conocido en nuestro país por ser quien hacía las personificaciones en el equipo de Marcelo Tinelli, fue quien confeccionó la máscara para que el actor Gonzalo Prado lo interpretara. Por lo que la producción contó con esta participación desde Argentina.

¿En qué lugares de la ciudad de Montevideo se filmó la misma? En total: ¿Cuántas horas de grabación insumió?

La escena del 1900 se filmó frente a la aduana de Montevideo, en la vereda donde se ubica la sede de la Administración Nacional de Puertos (ANP), ya que era el lugar más conservado en imágenes con la del aquel tiempo, con su empedrado original y la fachada de los edificios sin modificaciones.

Luego se rodó en varias calles de Montevideo con varios buses, que en su mayoría fueron tomas de drone. También hubo una gran producción en el Antel Arena donde los personajes llegan al tiempo actual en conjunto con la modernidad de los buses eléctricos. En el marco del Antel Arena comparten cuatro versiones de la emblemática canción institucional de Cutcsa.

La última locación fue la Biblioteca Nacional, que fue el nexo entre los relatos y algunas imágenes de los diarios de la época. Ahí también realizamos una ficción donde mostramos este increíble espacio rodeado de historias donde podemos revivir el tiempo en las amarillentas páginas de los periódicos archivados.

Además, se rodaron escenas en el museo de Cutcsa donde pudimos lograr un set conformado no solo por un escritorio de la época, sino con documentación real de los inicios de la empresa. Como cierre del film, grabamos unas escenas de la banda de Medina mientras interpretaba una de las canciones originales en la azotea de las torres que están en Nuevocentro Shopping, un lugar emblemático que muestra la prosperidad de Cutcsa, y queríamos reflejarlo desde lo más alto.

¿Se pudo llevar a escena todos los aspectos planeados desde un principio o quedaron algunos afuera?

Lo que nos marcamos como meta se logró. Sin dudas, en la realización siempre nos sentíamos que debíamos tener alguna toma más, pero esto sucedía porque es historia viva: Imaginen que en el proceso nos cayó la pandemia del Coronavirus / Covid-19 y no podíamos no ponerla en el film, todo seguía su ritmo y el documental tenía que tener un final.

Queríamos que fuera lo más contemporáneo posible en el estreno. Así que considero que logramos todos los objetivos, pero estamos convencidos que la historia continua y en este camino de Cutcsa rumbo a los 100 años muchos hitos importantes están por venir.

¿Qué destaca de la misma?

Destaco principalmente la apuesta a tener en primer lugar un film de estas características. En Uruguay no se producen este tipo de registros documentales y estos son históricos que deberíamos tener más.

En Uruguay hay muchas productoras y directores de cine que deberíamos hacer mucho más este tipo de proyectos, porque son parte de la cultura de nuestro pueblo de lo que debe quedar un registro. Me gustaría que se filmara más con este fin y no que debamos siempre ir a registros solo de la prensa para contar las historias.

Desde DÉDALO venimos con la realización de propuestas con este fin, así fue que realizamos el documental STADION de la construcción del Estadio Campeón del Siglo, que se filmó en tres años desde cero.

Reitero, destaco la realización del film, creo que es lo más importante, lo demás lo dejo a criterio de cada espectador, si es parte de Cutcsa va a sentir conexiones muy fuertes y si no conoce nada de esta gran empresa va a entender cómo y cuándo llegaron a ser lo que son hoy.

¿Cuáles fueron las escenas o partes más difíciles de grabar y por qué?

Creo que no fue difícil la realización, sino en el compromiso de ser verás. En ese caso, las escenas de Añón fueron las que tuvimos más trabajo. Imaginen que le colocamos la careta que caracterizaba al primer presidente de Cutcsa a Prado a las 8 de la mañana y terminamos a las 8 de la noche, más de 12 horas con el personaje en diferentes escenas. En cuanto a la compaginación de materiales de archivo, es un trabajo que quizás no se dimensiona, pero también fue una labor compleja, miles de fotografías y vídeos tuvimos que revisar y seleccionar, incluso restaurar para poder incluirlos.

¿Fue un desafío grande para DÉDALO Films el resumir 85 años de historia en una hora de película?

Si lo fue. En especial porque, como lo decíamos anteriormente, es historia viva y el documental terminaba en el hoy. Fue también apostar a hacer algo distinto a lo que una empresa busca en un registro audiovisual y darle formato. Por ello consideramos que logramos que el desafío se convirtiera en realidad con éxito.

¿Quedó satisfecho y conforme con el producto que se logró?

Sí, quedamos muy contentos con el producto final. Uno siempre quiere más, pero logramos un documento histórico que quedará para muchas generaciones y para ser parte de la cultura del país.

Quiero destacar el gran trabajo de Garrido en la dirección del proyecto y como historiador, y por otra parte la creación de toda la banda sonora original del film por Medina y a todos los que participaron en el film, desde los técnicos hasta las personas que colaboraron con relatos y documentos.

Rumbo a los 100 años: ¿podría venirse una segunda parte más adelante?

Sin duda. No se si llamarle segunda parte porque la historia es irrepetible, pero ya le propusimos a Cutcsa la producción de material para cuando la compañía cumpla los 100 años. Imaginen que faltan 15 años para eso, pero tenemos que ya hoy pensar en que vamos a necesitar material de esta etapa que sin duda va a ser importantísima en la historia del Uruguay. Ya se gestionan cosas acerca del cambio en la matriz energética donde los buses eléctricos serán el futuro. Si tendremos cosas que contar.

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