Políticas nacionales

Las metas del Estado uruguayo contra el cambio climático

Tras la celebración de la Cumbre del Cambio Climático COP 26 en la ciudad escocesa de Glasgow, Uruguay emitió un documento oficial en el que retrata la Política Nacional contra el Cambio Climático (PNCC).

Ministro de Ambiente, Adrián Peña, en la conferencia en Glasgow / Foto: Presidencia.

Días atrás se publicó en el sitio web de Presidencia el documento oficial sobre la Política Nacional contra el Cambio Climático, con 141 páginas, que establece un mejoramiento en los sistemas de gestión de residuos, la implementación de un bono soberano, políticas de salud involucradas con los efectos de la crisis climática y el control de la actividad ganadera en Uruguay. Sin embargo, la titulación se refiere a una política que se aplicará “a largo plazo” y sostiene que el 76 por ciento de la energía es renovable, lo que para 2050 tendrá que alcanzar la meta de neutralidad de carbono. 

Entre las políticas generales más destacadas se habló de la creación de un Ministerio de Ambiente, en 2020, y sel cambio del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático (SNRCC) por una dirección bajo la órbita de la cartera. A futuro se desarrollarán planes como la Estrategia Nacional del Empoderamiento para el Cambio Climático y se intentará establecer dentro de cinco años la próxima enmienda económica para las emisiones de carbono. Asimismo, en el documento se sugirieron algunos cambios de gobernanza ya establecidas en el SNRCC, como la gestión de emisiones de gases de efecto invernadero y de políticas para las adaptaciones de la salud humana a los cambios climáticos. 

A nivel estatal, el documento oficial estableció que habrían Planes Nacionales, en el agro, las costas, ciudades, agua y atlas de riesgo. “A mediano plazo nos proponemos generar equipos de trabajo para reforzar políticas a la adaptabilidad climática”, se señaló en el documento. 

El estado de las negociaciones quedó en pausa tras la confección de un informe internacional. Las autoridades mundiales y nacionales tienen que aplicar políticas para mejorar la Salud Pùblica y la adaptabilidad del ser humano a los progresivos cambios de temperatura, mitigar los gases de efecto invernadero, proponer sistemas de producción de alimentos sostenibles y mejorar los sistemas de gestión de residuos. 

Sin embargo, ninguno de los cometidos principales pudo concretarse durante el evento internacional. Tras culminar las conferencias, el secretario general de la Organización de Naciones Unidas, António Guterres, sostuvo que la humanidad debe pasar a “modo de emergencia”. Las medidas paliativas propuestas por el titular del organismo internacional fueron desde poner fin a los combustibles fósiles, eliminar el carbón, proteger a las comunidades vulnerables hasta cumplir con el compromiso de crear un fondo de 100.000 millones de dólares. “No hemos conseguido estos objetivos en esta Cumbre pero tenemos algunos elementos para avanzar”, lamentó Guterres. 

En este sentido, el secretario general de la ONU se dirigió a las comunidades indígenas, mujeres líderes y la población joven del planeta, quienes lideran el proceso de acción climática. “Sé que están decepcionados pero el camino no siempre es la línea recta. A veces hay desvíos. A veces hay zanjas. Pero sé que podemos conseguirlo. Estamos en la lucha de nuestras vidas y esta lucha debe ganarse”, fustigó el líder de la ONU. 

Por su parte, el ministro uruguayo de Ambiente, Adrián Peña, participó de la conferencia en la que enunció las políticas que se han llevado a cabo en nuestro país. “Uruguay es parte de la solución y no del problema”, aseguró el ministro de Ambiente, para luego agregar que el país es tomado como ejemplo y pionero en lo que respecta al cambio de “matriz energética”. 

Sin embargo, quedan avances por realizar en las actividades agropecuarias para que éstas sean más sostenibles y prestar especial atención a las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero que al igual que el carbono aumenta las temperaturas, provenientes de la actividad ganadera. 

“Estamos creando un monitoreo de la actividad agropecuaria y en especial la ganadera, porque debemos proteger los ecosistemas naturales y la biodiversidad. También estableceremos una política de mitigación de mercancías y una política fiscal que sea incluida en la ley de presupuesto para la innovadora creación de un bono soberano para cobrar 120 mil dólares por tonelada de carbono emitida al sector industrial”, aseguró Peña. 

Más datos:
Según el documento oficial, el 85.6 por ciento de las emisiones de metano en nuestro país proviene de la ganadería mientras que casi un 14 por ciento es de la quema de biomasa y cultivos como el arroz. 

1 Comentario

  1. El ya desaparecido sector industrial del Uruguay, fue pionero en eliminar combustibles fosiles y convertirse a biomasa. La transisicion se hizo entre empresas privadas, en silencio y sin ninguna participación ni soporte del estado. Excepto las empresas publicas casi el 80% de la industtia consumia leña. Si no hubiera sido por el monopolio de UTE de la época, muchas plantas de energía que existen hoy se hubieran adelantado.
    Toda esta movida actual tiene mucho de politicos y funcionarios publicos buscandose un curro…el estado Uruguayo es un empresario petrolero dueño de una refineria en Uruguay y plantas petroquimicas en Argentina. Ademas de una planta de cemento portland que es un gran emisor de gases de efecto invernadero, ademas es dueño de centrales termicas a gas oil y fuel oil.
    Con todo esos antecedentes lo que le preocupa son las emisiones de metano del ganado de los privados… el lujo de la miseria, como si nos sobrara la plata.

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