Las razones por las que el tribunal falló a favor de Nacional

Rodolfo Ponce de León, uno de los cuatro miembros que votó a favor de reducir la pena, explicó que “lo más importante es la comparación del elenco de inconductas entre los dos cuadros. Cuando se estudia el expediente, con el informe de la Comisión de Disciplina y los testimonios recogidos en audiencias con los encargados de seguridad de los clubes, se ve que la cantidad de hechos graves entre los cuadros es absolutamente diferente. 

A la parcialidad de Peñarol se le imputa: la rotura total de baños; la rotura de las cámaras de reconocimiento facial; lanzamiento de objetos al campo de juego, trozos de losa y cascotes obtenidos de la rotura de los baños; armar y exhibir una gallina gigante; desplegar una bandera con el nombre de un parcial de Nacional que fue asesinado en una pelea de barras en enero de este año; incidentes con los parciales de Nacional e intercambio de proyectiles que obligaron a detener el juego durante 10 minutos; rotura total del portón de la tribuna Scarone y del tejido perimetral; incendio provocado con maderas que obtuvieron durante los destrozos; y destrucción de un puesto de venta de comidas y bebidas dentro de la tribuna. 

Todos esos hechos que están documentados con fotos y videos son atribuidos a la gente de Peñarol que ocupaba la tribuna Scarone. A la hinchada de Nacional se le imputa: el intercambio de proyectiles con los parciales de Peñarol; el lanzamiento de objetos al campo de juego en el primer tiempo, que son un encendedor y una bolsa con maíz al arquero de Peñarol; y pasar de la tribuna Abdón Porte a la Atilio García para enfrentarse con los parciales de Peñarol, que por intervención de la Republicana no ocurrió. Fue una reacción a la gallina y al letrero de ‘Washi’. 

Cuando uno mira lo que surge del informe del Comité de Disciplina y la documentación agregada, la diferencia entre las cosas que hicieron los hinchas de Peñarol y los de Nacional es grosera. A la Comisión de Apelaciones le pareció que no era justo que los dos cuadros recibieran la misma sanción cuando las actitudes habían sido tan diferentes”.

Cuando se le preguntó qué podría haber pasado si Peñarol apelaba el fallo que lo obligó a jugar dos partidos sin público, dijo que “el hecho de que Peñarol no apelara y consintiera la sanción hace operar la cosa juzgada a su respecto, por lo que no se puede revisar la sanción”. “Si hubiera apelado, teóricamente se hubiera rebajado también”.

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