Destinos para contemplar y pensar

Lugares para conectarse con la naturaleza y la paz

Al momento de preparar unas vacaciones, las personas buscan lugares y/o departamentos con determinadas características. En Tacuarembó, hay una múltiple oferta de destinos que tienen como eje la naturaleza y/o la historia. Ese es el caso de los destinos que presentamos a continuación.

Cerro Batoví

El Cerro Batoví está ubicado al norte del arroyo Tacuarembó, sobre la ruta nacional número 5 “Brigadier General Fructuoso Rivera”, a 25 kilómetros de la capital departamental. Su nombre proviene del guaraní y significa “seno de virgen”, debido a su forma. Su altura oscila los 224 metros y en sus alrededores se encuentran praderas bajas.

Fue declarado Patrimonio Histórico y Cultural del departamento. La elevación le dio nombre al paraje Sauce de Batoví y es símbolo de Tacuarembó ya que forma parte del escudo departamental desde 1960.

Laguna de las Lavanderas

La Laguna de las Lavanderas es un lago natural ubicado a un kilómetro del centro de la ciudad. Su denominación se remonta al origen de la patria dado que este lugar era a donde iban las lavanderas con sus atados de ropa a lavar las prendas. En la entrada al parque se encuentra un monumento construido por José Bulmini que homenajea a las mismas.

Si bien antiguamente era propiedad de Juan Domingo López y Pedro Bidegain, ambos acordaron con el Gobierno Departamental en 1909 que se la declarase de interés público. Un año más tarde se inauguró en el predio el Parque 25 de Agosto. Originalmente llamada “Cancha de los San Fructuosos”, este parque fue el primer estadio de la Villa San Fructuoso y Tacuarembó. Luego, al ser acondicionada con un alambrado y pequeñas gradas, fue cuando se cambió su denominación.

Desde 1986, en ese predio, se realiza la tradicional Fiesta de la Patria Gaucha.

Catedral San Fructuoso

En el año 1892, a iniciativa del padre Jaime Ros, comenzó a gestarse la idea de construir una iglesia en la ciudad, frente a la plaza 19 de Abril. Siete años más tarde se colocó la piedra fundamental y a los días comenzó la obra.

Si bien los planos originales fueron diseñados por el arquitecto Antonio Llambías de Olivar, no fueron los que se utilizaron dado que sufrieron una serie de modificaciones para abaratar su costo.

La iglesia fue inaugurada en 1917 con una misa presidida por el impulsor de la obra, el padre Ros. Recién en 1930 fue cuando se terminó de construir la torre y se instaló el reloj que se encuentra en la misma. El templo está dedicado al obispo y mártir san Fructuoso de Tarragona, de ahí el origen de su nombre. Este santo, cuya festividad se celebra el 21 de enero, fue quemado vivo en el anfiteatro de Tarraco, en momentos donde los emperadores romanos Valeriano y Galieno decretaron la persecución contra el pueblo cristiano.

Con la creación de la diócesis de Tacuarembó en 1960, este edificio, catalogado como neorrománico por su estilo arquitectónico, elevó su categoría y se transformó el Catedral. A su vez, desde ese momento, oficia de sede de la Diócesis de Tacuarembó.

La Catedral fue denominada Monumento histórico departamental el 21 de mayo de 1980. En el marco de su sesquicentenario, en 1984 se le realizó una serie de reparaciones. Por último, en 2006 fue declarada Monumento Histórico Nacional por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación (CPCN) perteneciente al Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

La Catedral San Fructuoso se encuentra en el cruce de las calles 18 de Julio y Joaquín Suárez.

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