Mae Oxum, Derechos Humanos y Ollas Populares

Susana Andrade

Una tonelada y media de alimentos recaudó en pocos días la comunidad afroumbandista organizada el 8 de diciembre para colaborar con ollas populares. Las donaciones se entregaron simbólicamente en una plaza montevideana y estas actividades seguirán por barrios, siendo bendecidas las recaudaciones así como la gente que se acercó a compartir un momento de paz, convivencia y solidaridad.


Las necesidades aumentan y con ellas el compromiso de acercarse a la gente con el alimento del cuerpo y del espíritu.
Nos juntamos para ayudar, mostrando nuestra diversidad y existencia como parte de la cultura africana diezmada durante la esclavización, obligados a la clandestinidad bajo el prejuicio instalado de la demonización.
El racismo religioso actual, es consecuencia del intento de aplastamiento de la identidad ritual de nuestra negritud esclavizada, perseguida por ser resistencia cultural generadora natural de energías de liberación.
El mensaje está en la propia ofrenda sin condiciones, y no requiere explicación porque se hace entender sin palabras, es plural y amplio.


Las colaboraciones se lograron mayoritariamente por voluntad comunitaria de clase trabajadora conocedora de privaciones, sacando un poquito cada uno de lo propio para compartir con quien menos tiene. Se hizo con gran esfuerzo, pensando en que cualquiera de nosotros puede estar mañana en la cola con la ollita.
Luchamos social y políticamente para que no haya caridad sino justicia, solo que en un mundo creado estructuralmente desigual, revertir eso cuesta generaciones y mientras, hay que darnos las manos para seguir adelante.
La alimentación es urgencia y emergencia, y es un trabajo social concomitante al partidario. Hay que crear estrategias de cambios y movilidad, políticas públicas, legislación, pero con hambre no se puede pensar.


Siempre habrá que señalar a quien instaló la precariedad como factor de dominación e instrumento de opresión para impedir el goce de libertades y derechos. No podemos permanecer indiferentes ante un gobierno multicolor que favorece al sector empresarial, acentúa el recorte de políticas sociales y baja el poder adquisitivo de los salarios.
El intercambio con los sectores más desprotegidos es además una oportunidad de acercamiento, de diálogo, de reconocimiento a la otredad.


Las ollas populares cuando logran sostenerse, lo hacen con enormes dificultades, planteles humanos increíbles dedican horas y días de sus vidas, sin más contraprestación que la gratificación de ser útiles. Toda ayuda es poca. Esta solución alimentaria, tiene el triste mérito de poner de relieve la injusticia social procedente de la riqueza mal repartida, la obscenidad de la exuberancia económica de algunos, expuesta sin pudor frente a las tripas que rugen de gran parte de la población.


Casi 55.000 personas recurren a ollas populares a diario


A algunos capitales les sirve promover la caridad para perpetuar la pobreza de los pobres, ensalzar egos asegurando el poderío de los ricos, y de paso descontar impuestos. La precarización de la población es a gritos una violación flagrante a los derechos inherentes al ser humano. Convenciones y cartas magnas mediante.
El hambre de la gente es político.


No podemos darnos el lujo de mirar para otro lado, con religión o sin religión.
Al aire libre y con tambores, en la fecha de la deidad sagrada que vibra en las aguas dulces de la naturaleza del panteón religioso africanista, la Orixá Oxum nos brindó un momento de bendición y alegría, tan necesario para la vida saludable como el mismo alimento físico.
A su vez; difundir cultos afro es dar a conocer la cultura afro. Tan desconocida y estigmatizada, tan discriminada adrede por los sistemas hegemónicos de avasallamiento, segregacionistas y excluyentes.

La Intendencia de Montevideo y el gobierno municipal a quienes agradecemos la infraestructura, se han preocupado y ocupado del uso de las plazas públicas para la pública felicidad, como quedó de relieve en este festejo de la Madre de la abundancia que protege a las familias y especialmente a la niñez.


Somos una sociedad ejemplo de democracia y diversidad cultural.
Por eso aprovechamos para resaltar justo ese día, el logro político de la población, que alcanzó las firmas exigidas por ley, habilitando el referéndum para definir en las urnas una diferencia de opiniones sobre el gobierno. Más allá de lo que votemos, una demostración cívica incuestionable del valor del sistema democrático, expresando mi opinión de votar SÍ a la derogación de los 135 artículos de la LUC el 27 de marzo. Libertad de conciencia y expresión en obras.
Infinitas gracias a todos, todas y todes por la colaboración institucional y comunitaria.


La actividad unió la lucha por el plato de comida y contra el racismo, la promoción de la interacción barrial contra los prejuicios, el empuje emocional para afrontar los problemas y batallar por las soluciones, darnos la mano, hacer política de cercanía contribuyendo a transformar una realidad adversa cada cual desde su mirada y con armonía, aportando a erradicar la violencia sistematizada de la inseguridad alimentaria.
Ámbitos donde prima la comprensión y el respeto por la diferencia, siempre deben tener lugar en los espacios públicos.

1 Comentario

  1. APOYADO. EL BIEN X EL BIEN SIN IMPORTAR A QUIÉN
    LA DICOTOMÍA ES EL BIEN O EL MAL. RELIGIÓN ES COMO LA ROPA, CADA QUAL VISTE LA QUE LE QUEDA MEJOR!

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