Oro y récord mundial en 400 metros vallas

La estadounidense Sydney McLaughlin no quiso ser menos que Karsten Warholm y, al igual que el noruego un día antes, batió su propio récord mundial de 51.90 en los 400 metros con vallas para conquistar la medalla de oro olímpica con un registro de 51.46.

La atleta que cumplirá 22 años el próximo sábado se impuso en el gran duelo con su compatriota Dalilah Muhammad, quien con su tiempo de 51.58 también corrió por debajo de la plusmarca anterior pero no le alcanzó para subirse a lo más alto del podio.

La medalla de bronce, con un registro de 52.03, fue para la neerlandesa Femke Bol, que estaba invicta este año y bajó el récord europeo. Su ventaja fue ínfima respecto a la jamaiquina Janieve Russell, quien llegó cuarta con su mejor marca personal de 53.08.

Más atrás quedaron las ucranianas Anna Ryzhykova (53.48) y Viktoriya Tkachuk (53.79), la panameña Gianna Woodruff (55.84) y la estadounidense Anna Cockrell, quien terminó descalificada.

Fue el tercer récord mundial del atletismo en Tokio 2020, luego de los obtenidos por la venezolana Yulimar Rojas en triple salto (15,67) y por el noruego Warholm, primer ser humano capaz de recorrer la pista de 400 metros con 10 obstáculos en menos de 46 segundos (45.94).

McLaughlin había participado con 16 años en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde fue semifinalista, y a lo largo del último ciclo olímpico impuso una gran primacía mundial. Con 20 años obligó a Muhammad a batir el récord del mundo si quería vencerla en la final mundialista de Doha, y ahora fue ella misma quien mejoró su plusmarca para volver a ganarle.

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