Peñarol y Larriera ante dos clásicos en los que se juegan demasiado

El Carbonero, que viene de perder con Nacional hace pocos días y que está relegado en la tabla del Apertura, se juega todas las fichas a eliminar a su tradicional rival de la Copa.

Peñarol comenzó el período más importante de la temporada ya que en los próximos diez días se definirá quién clasifica en la llave mano a mano que por Copa Sudamericana disputará ante Nacional. El equipo de Mauricio Larriera se prepara para lo que será el primer duelo de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Nacional del jueves 15 de julio en el Gran Parque Central, a partir de las 21:30 horas. La revancha será siete días más tarde en el Campeón del Siglo.

Se trata de dos partidos que, además de históricos, pueden cambiar el futuro del entrenador carbonero. Es más que probable que una eliminación le haga perder el cargo.

Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol, opinó que «Larriera acierta y se equivoca, como todos los técnicos del mundo. Mauricio estaba con un dolor enorme por las cosas que pudieron haber salido mal y algún cambio en que la haya errado. Más allá de si Larriera si o Larriera no, él sabe lo que tiene por delante y lo que nos jugamos en los próximos partidos de la Sudamericana. Me da la tranquilidad de tener un técnico con el que se puede hablar y que no se planta en ‘yo hago todo bien’. El lunes de noche tuvimos una reunión muy larga y él estaba crítico, así como también hay momentos en los que acierta. Dosificó al plantel cuando tenía que dosificarlo, cuidó al Canario (Álvarez Martínez) y las cosas salieron bien. Es un técnico que acierta y se equivoca, como todos los técnicos del mundo».

Con respecto al futuro de Larriera, Ruglio opinó que «Yo tengo que guiarme con indicadores, y si los indicadores marcan que el plantel lo respalda y que su trabajo está bien, es el técnico al que debemos proteger. Si las cosas no salen, se cambiará y se seguirá con otro entrenador, pero estamos conformes con su trabajo y ojalá que el tiempo traiga ese resultado que necesitamos».

Ruglio valoró el 2-0 sobre Cerrito como «un buen triunfo» que pone a su club «en campeonato de vuelta». «Después del clásico habíamos quedado bastante lejos. El otro día era importantísimo ganar y no se nos dio. Peñarol jugó un buen partido, pero los clásicos hay que ganarlos y no alcanza con eso. Hoy reacomodamos un poquito. Vi bien al equipo en los primeros 15 minutos del primer tiempo, aunque después se apagó y por suerte se ve que se habló en el descanso y Peñarol salió fuerte al segundo, que era lo que se necesitaba, para liquidar el partido cuanto antes».

El triunfo sirvió para salir de una semana en la que vio «dolidos» a jugadores, cuerpo técnico y a todos los que trabajan en el club. «Cuando perdés un clásico es como decía el Tito (Goncalves) viejo; hay que sentir vergüenza, guardarse y trabajar hasta que se dé la revancha de ganarlo».

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