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Propuesta de Onajpu de cara a las elecciones de BPS “es por y para los jubilados”

El director representante del sector Pasivos del Banco de Previsión Social (BPS), Sixto Amaro, habló con Diario La R y explicó cuáles son los proyectos y reivindicaciones que propone la lista N°1 de Onajpu en caso de ganar las elecciones que tendrán lugar el próximo domingo 28 de noviembre.

Foto: Onajpu

¿Cuál es la propuesta que plantea Onajpu?

El programa de la lista N°1 de Onajpu (Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay) se votó en un Congreso Nacional de Asociaciones de Jubilados con la participación de más de 100 asociaciones de todo el país. Con esto quiero dejar en claro que es un programa elaborado por todos los jubilados con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida de todos. 

En primer lugar planteamos la recuperación del poder adquisitivo que hemos perdido a partir de los aumentos que recibimos el 1° de enero de 2021. En el año anterior, el Índice Medio de Salario, que es el instrumento que nos aumenta las prestaciones, fue del 7.58 por ciento y la inflación cerró el año en 9,41 por ciento. Esto quiere decir que comenzamos el año perdiendo el 1,8 por ciento del poder adquisitivo. Además hemos continuado perdiendo el poder adquisitivo porque seguimos cobrando las mismas prestaciones que en enero aún así la inflación del mes de octubre esté en 7, 59 por ciento y el Índice Medio de Salarios de setiembre esté en 5,26 por ciento. No se precisa ser experto para visualizar que en función del comportamiento que están teniendo los Consejos de Salarios, a fin de año nuevamente vamos a tener pérdidas del poder adquisitivo. Esta es una de las preocupaciones principales de la Onajpu y del equipo de representación del BPS (Banco de Previsión Social). Hemos pedido una reunión a estos efectos con el Presidente de la República (Luis Lacalle Pou) aunque no tuvimos respuesta. 

Otro de los temas que está en el programa es el de la vivienda; impulsamos profundizar las soluciones habitacionales destinadas a los jubilados del BPS. En este momento hay tres patas que se abarcan: primero la construcción de 7400 viviendas; después la existencia de 800 hogares de ancianos que, bajo la inspección del BPS, cuentan con buena atención médica, alimenticia y calidad de vida para aquellos que no pueden valerse por sí mismos y por último el alquiler para los que integran el programa de vivienda del BPS. Este año estamos estancados en la entrega de viviendas porque recién se aprobó en el Presupuesto Nacional el proyecto del Ministerio de Vivienda de construir 608 unidades en estos cinco años. Tenemos 6.000 jubilados que esperan una casa, queremos soluciones habitacionales que cuantitativamente den una mayor respuesta a la propuesta y también que se sigan construyendo las mismas viviendas en lugares accesibles a cuestiones de farmacias, mercados, entre otros.

Por ejemplo, el Plan Ibirapitá, otro de los postulados de nuestro programa, ha jugado un papel muy importante porque nos incorporó a un nuevo mundo comunicacional y alrededor de 180 jubilados pudieron acceder a una tablet. Antes Ibirapitá dependía de Plan Ceibal y tuvimos asesores que nos ayudaban a acceder a determinadas cuestiones que la tablet nos ofrecía; tuvimos integración e interacción con la sociedad y este nuevo mundo. Ahora que el plan ya no depende de Ceibal sino de BPS se han discontinuado los arreglos y hasta incluso el asesoramiento de los equipos, por lo que queremos reivindicarlo.

Ni que hablar de la continuidad de Operación Milagro, hay más de 110 mil operados que recuperaron la visión y más de 300 mil pesquisados. Pretendemos que los jubilados de menores ingresos puedan tener acceso a una visión que anteriormente no tenían. En Uruguay hay muy buenos oftalmólogos pero las operaciones salen muy caras. Es por esto que queremos profundizar el Sistema de Cuidados para dar una mejor cobertura a un sector de la población que es dependiente ya sea por alguna discapacidad o por problemas motrices. Hay jubilados que necesitan cuidados y en esto nuestras políticas fueron muy claras: un cuidador no es alguien que solo cuida sino que también necesita de una buena preparación para generar el tipo de cuidados que las personas necesitan. Queremos universalizar la cobertura y la calidad integral de los servicios para que esta política de Estado sea parte de las políticas de Salud Pública de nuestro país en forma permanente y que dé respuestas a las necesidades de nuestra sociedad. También planteamos el tema del precio de las órdenes de las mutualistas, deberían dejar de cobrarlos. Los tickets y órdenes para seis o siete remedios son muy caros y algunos no los pueden costear con las jubilaciones.

¿Qué implica que lo vuelvan a elegir como candidato?

Primero, el hecho de que nosotros rendimos cuentas permanentemente ante las asociaciones de jubilados que hizo que valoraran nuestro trabajo. En segundo lugar, que nos hayan vuelto a elegir es un orgullo, una alegría y una responsabilidad enorme en la que tenemos que continuar trabajando con la misma cristalinidad y la misma fortaleza para defender las propuestas que tienen una sola dirección: mejorar la calidad de vida.

¿Cuál es la situación actual de los jubilados en Uruguay?

La situación general de los jubilados tiene que seguir mejorando. Aunque no tenemos referencia sobre la realidad que viven en otros países, sabemos que hay diferencias. Puede ser que tengamos que copiar de ellos formas y modelos que implementaron para mejorar la calidad de vida. Seguimos reclamando una seguridad social que tenga un financiamiento genuino y no creemos en la participación del capital financiero con fines de lucro a través de las sociedades anónimas como pasa con las AFAP (Administradora de Fondos de Ahorro Previsional). Estos son planteos de fondo que continuaremos defendiendo porque el financiamiento es el lema medular del corazón de una seguridad social, universal y solidaria.

¿Qué opina sobre la reforma jubilatoria que se está planteando?

Lo que nosotros vemos en primer lugar, es que la discusión se realizó muy rápidamente. Hubiéramos querido que se desarrollara con un mayor marco de las organizaciones sociales y que nos hubieran dado los tiempos que necesitábamos tanto para el diagnóstico como para las propuestas que irían al Poder Ejecutivo, la elaboración del proyecto de ley, la discusión parlamentaria y la toma de decisiones al respecto. Si estuviéramos de acuerdo con aumentar a 65 años la edad jubilatoria tendríamos una infinidad de preguntas que quedarían por el camino: ¿se podrá hacer así al barrer?, ¿no se va a tener en cuenta el tipo del trabajador al que se refiere?, ¿alguien en la construcción va a poder estar arriba de un andamio en pleno julio con 65 años? Pongo un ejemplo más sencillo: si yo me estoy ahogando en una playa, ¿va a venir a rescatarme un salvavidas de 65 años? No creo.

Esto tiene que tener un trabajo técnico más profundo y no pueden hacerse planteamientos generales que no atienden las necesidades de la población en edad de trabajo. Estos temas tienen que discutirse mejor y lamentamos que se haya cerrado esta etapa con conclusiones que no fueron aprobadas por la unanimidad de los que participaron.

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