Un debate controversial que perdura aún

¿Qué efectos tiene el ejercicio intenso en el corazón?

La actividad física es importante para preservar la calidad de vida del individuo, beneficiando a todos los sistemas de su cuerpo, especialmente al cardiovascular. Pero, ¿qué pasa con el corazón cuando se practica deporte con alta intensidad?

A la hora de responder a estas cuestiones es requerido analizar las diferentes variables y conclusiones que los distintos estudios ofrecen ya que este es un tema que genera cierta controversia. Recientemente, se publicó un trabajo que evalúa las consecuencias de la práctica de deporte de resistencia de alto rendimiento sobre el corazón, que obtuvo el primer puesto de los Premios Nacional de Investigación en Medicina del Deporte.

Este estudio que se realizó a un grupo de ciclistas que compitieron durante años a un alto nivel, no encontró en ellos mayor incidencia de fibrosis miocárdica ni de calcificación coronaria, factor que denota que no necesariamente un entrenamiento de alta intensidad conlleva a un mayor riesgo de patología cardiovascular provocada por el mismo, según destacó el catedrático de Fisiología del Ejercicio en la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid y director del estudio, Alejandro Lucía Mulas.

El impacto que el ejercicio físico intenso, produce en el corazón una serie de adaptaciones fisiológicas, fenómeno popularmente denominado como el “corazón de atleta”. Estos cambios son de carácter reversible, lo que quiere decir que, cuando se finaliza la práctica de la actividad física, la situación vuelve a su estado inicial.

Existen múltiples cambios en cuanto al sistema cardiovascular tales como el aumento del tamaño de las cavidades (aurículas y ventrículos), predominando esta adaptación en general en lo que es el ejercicio de resistencia.

También se da un incremento del espesor de la pared, fundamentalmente, en ejercicio de fuerza. “A mayor intensidad del ejercicio más se desafía el corazón y por eso las adaptaciones son mayores”, explicó Lucía Mulas.»El corazón que goza de mayor salud es aquel que consigue un aumento equilibrado de las cavidades en proporción al espesor de las mismas. Esto es lo que se conoce como corazón de atleta, con arterias coronarias más anchas y tendencia a crear coronarias colaterales».

Tras un trabajo que fue publicado dos años atrás, se comprobó que en los individuos de la cohorte PESA que practicaban mayor actividad física vigorosa, además de los cambios compatibles con corazón del deportista, se observaba también más seguido una “descompactación” del corazón. 

Esta condición refiere al cómo el músculo cardíaco pierde su característica forma compacta y adquiere una apariencia más esponjosa. Lo importante de esta observación es que este aspecto esponjoso del corazón es capaz de confundirse con una enfermedad hereditaria;la miocardiopatía no compactada, asociada con un aumento del riesgo de muerte súbita.

La “descompactación” del corazón era popular en atletas de alta intensidad, pero lo cierto es que no se había estudiado en la población general, como en el caso de los participantes PESA. Respecto a la apariencia esponjosa del corazón, cabe destacar que se halla vinculada a la actividad física intensa, “estudios anteriores han concluido que no se asocia con un pronóstico cardiovascular negativo, sino que es una adaptación más al ejercicio”, señaló la doctora Inés García Lunar.

+Datos:
«Los deportistas de élite cuentan con una mayor expectativa de vida, y menor mortalidad cardiovascular. Claro está que el control y la técnica son fundamentales, esto tanto si un atleta corre una maratón como si realiza una sesión de pesas en el gimnasio”, afirmó García Lunar.

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