Todo va mejor con música

Nos acompaña desde hace muchísimos años, siempre ha estado presente a través de ceremonias, rituales, encuentros y momentos personales y únicos para cada uno de nosotros. Sí, estamos hablando de la música.

Esta gran compañera va más allá de ser solamente una combinación artística de sonidos articulados armónicamente para producir una melodía. Hablamos de un arte que interviene, influye y forma parte de nuestros procesos personales, emocionales y hasta intelectuales. Las experiencias vividas que incluyeron o estuvieron acompañadas por música tienden a registrarse y a recordarse mucho mejor que otras vivencias, y esto se da porque la música influye notoriamente en nuestras emociones y en nuestro conocimiento.

Desde pequeños muchas enseñanzas nos llegan a través de la música. Desde muy temprano ciertos conocimientos se van instalando y registrando en nosotros gracias a este arte que nos transmite información a través del disfrute de oírla y cantarla. Todos recordamos alguna canción aprendida en nuestros hogares, en nuestras escuelas, con amigos o con familiares.

Gran parte de las personas tienden a asociar determinadas experiencias y vivencias con diferentes melodías y canciones, y al volver a escucharlas automáticamente reviven o recuerdan muy nítidamente esa experiencia, lugar o persona que fue asociada con esa música. Ésta tiene el poder de trasladarnos en el tiempo conectándonos nuevamente con esos lugares o momentos vividos.

El estado de ánimo esta muy vinculado a la música. Si estamos alegres buscamos música agradable (que variará según los gustos personales) que nos motive a disfrutarla y gozarla para prolongar ese estado anímico. Por el contrario cuando estamos tristes, bajoneados o con poca energía tendemos a escuchar música que, justamente, sintonice con nuestro estado de ánimo y nos mantenga en esa frecuencia. Es como si nos pusiéramos en una frecuencia de música – emoción similar. Sabiendo esto quizá al sentirnos con poca energía o tristes, sea una mejor idea escuchar música que nos lleve a una frecuencia anímica más positiva y sana.

La música es un canal de expresión por excelencia. A través de ella y acompañada de cantos logramos manifestar ideologías, mensajes y cuestiones socioculturales, entre muchos temas más. Tal es así que muchos de los seguidores y admiradores de diferentes bandas o cantantes reflejan cierta identificación con lo expresado a través de este arte tan importante.

Es tan amplio el abanico de posibilidades de todo lo que se puede lograr o mejorar con la música que hasta los idiomas son mejor adquiridos, entendidos y puestos en práctica a través de las canciones. Por otro lado es muy efectivo escuchar música para calmar la ansiedad, bajar el estrés, ambientar diferentes eventos, estimular el desarrollo cognitivo, aumentar la concentración y estimular nuestro estado de ánimo.

La buena noticia es que hay innumerable cantidad y tipos de músicas para todos los gustos, y está disponible siempre para ser disfrutada y acompañarnos. Todo va mejor con música, es cuestión de integrarla y saber apreciarla cada vez más.

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