La Ruta de los Jesuitas, Guaraníes y Estancias

Un viaje por el patrimonio estanciero del Uruguay

La Ruta de los Jesuitas, Guaraníes y Estancias es un recurso patrimonial, cultural y natural que abarca diferentes momentos de la historia social, productiva y económica de Florida, trasciende lo departamental y se integra al Camino Jesuítico Internacional Sudamericano.

La Ruta de los Jesuitas, Guaraníes y Estancias, que forma parte del Camino Jesuítico Internacional Sudamericano integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, se proyectó a partir de una de las más importantes y originales empresas estancieras de la historia surgida a mediados de siglo XVIII cuando la Compañía de Jesús fundó la estancia calera Nuestra Señora de los Desamparados.

Fueron 107.000 hectáreas de tierras otorgadas en propiedad en 1745, comprendidas en la rinconada formada por los ríos Santa Lucía Grande y Chico hasta el arroyo Arias. Esta superficie se amplió a partir de los derechos que se concedieron a los jesuitas para utilizar tierras linderas de pastoreo, las cuales abarcaban más de la mitad del departamento.

La estancia, cuyo casco es actualmente una reliquia representativa de los tiempos coloniales, fue un importante establecimiento de producción agrícola, ganadera e industrial, y a su vez, centro de evangelización y educación de la población indígena lugareña.

Con el paso del tiempo, a partir de diversos hechos como la expulsión de los jesuitas en 1767, seguida de la confiscación de sus posesiones, las tierras se subdividieron, por lo que se generaron nuevos establecimientos que se poblaron con nuevos cascos que hoy conforman el patrimonio arquitectónico estanciero de Florida.

La Ruta propone un inolvidable viaje en el tiempo en el que se reconstruye la historia de la región, a partir de un plácido recorrido donde es posible acercarse a establecimientos rurales que fueron protagonistas de la historia estanciera, que hoy en algunos casos se destacan por recibir turistas y en otros por sus propuestas paisajísticas con sectores parquizados en los que existe flora única en el país, o por el estilo arquitectónicos de sus cascos, que van desde el clásico y sobrio estilo criollo hasta el estilo de un petit château implantado durante el período de la Belle Époque.

GRASERÍA DEL TIMOTE

Sobre el kilómetro 158.600 de la Ruta número 6 “Joaquín Suárez” se encuentran vestigios de una de las primeras agroindustrias con las que contó el país, que integró la gran estancia que fundó en 1825 el británico John Jackson Ball tras adquirir campos que habían formado parte de los dominios jesuíticos. Para algunos historiadores, estas instalaciones atesoran un pasado jesuítico en función de que la grasa era uno de los rubros productivos de los puestos de la estancia-calera Nuestra Señora de los Desamparados. El lugar puede ser visitado con previa coordinación.

ESTANCIA SANTA CLARA

El casco de estancia, emplazado próximo al kilómetro 160 de la Ruta número 6, es una muestra de lo que fueron las vigorosas aspiraciones de un integrante de un imperio ganadero de fines del siglo XIX; una época de soñada prosperidad económica y de particular bonanza para la actividad estanciera.

ESTANCIA PARADA ARTEAGA

Sobre la Ruta Nacional número 7 “Gral. Aparicio Saravia”, en el kilómetro 158.700, se encuentra el ingreso a esta estancia de origen agropecuario, hoy destinada a la producción forestal. En un recorrido por la misma se puede conocer una nueva propuesta denominada turismo Biofore. Entre los atractivos se destaca el llamado Parque de la Laguna del Puerto, creado junto al monte nativo, con una amplia variedad de flora nativa y autóctona.

ESTANCIA SAN LUIS

En el kilómetro 127 de la Ruta número 7 se ubica la estancia San Luis (antigua Reboledo). Rica en historia, la misma conserva características de tiempos inciertos, como el mirador, las rejas de hierro en todas las ventanas, los muros de más de medio metro de espesor, entre otras. Dentro de un sector de su casco se destaca una antiquísima construcción que posee en sus muros el germen pionero de lo que fue, al parecer, un puesto jesuítico de primera línea.

ESTANCIA SAN PEDRO DE TIMOTE

Próxima a Cerro Colorado, es una de las edificaciones más emblemáticas de Florida y prestigiosas del país, cuya historia está asociada a la figura del doctor Alberto Gallinal Heber, hombre polifacético, que fue su titular por más de 50 años. Devenida en hotel de campo, se destacan la estética de la arquitectura de su monumental casco de estilo colonial español, sus instalaciones de trabajo y la riqueza forestal de su parque.

ESTANCIA EL CEIBO

Emplazada a escasos kilómetros de la capital departamental, en la zona de La Macana, sus orígenes como establecimiento rural datan del año 1849, cuando se levantaron las primeras edificaciones que luego se ampliaron, destacándose su casa principal y su patio interior. La estancia que fuera albergue familiar fue una de las pioneras en volcarse al turismo.

CASA DE CAMPO ESPINA DE CRUZ

Próxima a Cerro Colorado, sus campos inicialmente formaron parte de la zona de pastoreo de la estancia jesuítica que luego integraron los campos de San Pedro de Timote. Desde el año 2012, el establecimiento se incorporó a la oferta de turismo rural, donde comparten la experiencia de estar rodeados de un maravilloso escenario natural con variadas actividades para realizar.

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