Halloween: disfraces, historia y mitos

Durante siglos, esta misteriosa noche ha experimentado muchos cambios derivados de la mezcla de las tradiciones y las culturas de los países occidentales.

Halloween

Halloween, también conocida como Noche de las Brujas, se refiere a la víspera de Todos los Santos y es una celebración que cada vez se encuentra más extendida en el mundo occidental y cuya historia se remonta a más de 3.000 años de antigüedad. A fecha de hoy, la mezcla de fiestas, sustos, bromas y dulces dista mucho de los antiguos orígenes de Halloween.

Denominada ‘Halloween’ por la contracción de la expresión ‘All Hallows Eve’ (Noche de Todos Los Santos), la fiesta tiene su origen en el mundo celta, concretamente en la fiesta pagana de Samhain.

Las leyendas explican que los espíritus podían atravesar la línea que separaba el mundo de los vivos del de los muertos justo esa noche porque era cuando esta más se estrechaba.

Durante siglos, esta misteriosa noche ha experimentado muchos cambios derivados de la mezcla de las tradiciones y las culturas de los países occidentales, que hacen de la Noche de las Brujas una celebración muy especial llena de tradiciones que han ido transformándose fruto de su historia.

Origen pagano y trajes celtas

Los orígenes de Halloween se remontan a hace más de 3.000 años, según la Universidad de Oxford, cuando los pueblos celtas de Europa celebraban su año nuevo, llamado Samhain, en el que hoy consideramos el día 1 de noviembre. La víspera de este festival de la cosecha gaélico, Samhain (lo que nosotros conocemos como Halloween)se creía que los espíritus caminaban por la Tierra mientras viajaban al más allá, junto con otras criaturas, como hadas y demonios. Este ritual servía para despedir a Lugh, el dios del Sol, y dar la bienvenida a las noches cortas y frías que traía consigo el otoño.

Según el American Folklife Center de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, además de sacrificar animales a los dioses y reunirse alrededor de hogueras, los celtas llevaban disfraces (probablemente pieles de animales) para confundir a los espíritus, o quizá para evitar que los poseyeran.

También se cree que con las máscaras o caras ennegrecidas que llevaban durante esta celebración personificaban a los muertos, y muchas culturas permitían a los jóvenes vestirse de mujeres y viceversa, rompiendo así lo socialmente establecido.

En una forma primitiva de «truco o trato», se cree que los celtas disfrazados de espíritus iban de casa en casa haciendo tonterías a cambio de comida y bebida. Esta práctica podría proceder de la costumbre de dejar comida y bebida a las puertas de las casas como ofrendas para los seres sobrenaturales.

Influencia cristiana en la fiesta de Halloween

Samhain se transformó cuando las autoridades cristianas se apropiaron de festividades paganas. Con la conquista del territorio celta por parte del Imperio romano, esta fiesta se mezcló con otras fiestas de origen romano como la Fiesta de la Cosecha. En el siglo VII, el papa Bonifacio IV decretó el 1 de noviembre el día de Todos los Santos para honrar en un único día a todos aquellos mártires que habían dado du vida por su fe.

Así, la noche anterior, la víspera del Samhain, continuó celebrándose con hogueras, disfraces y desfiles, pero comenzó a llamarse la “Víspera de Todos los Santos”, en inglés All Hallow´s Eve, que terminó derivando en «Halloween». Las tradiciones de Halloween difieren en los diferentes puntos del mapa, pero de manera general se encuentran los famosos dulces de Halloween, el truco o trato, los disfraces fantasmagóricos, tallar calabazas, encender hogueras, hacer bromas, visitar atracciones embrujadas, contar historias de miedo o ver películas de terror.

Desde que surgió la Iglesia,​ importantes celebraciones cristianas, como Navidad, Pascua y Pentecostés, tienen vigilias que comienzan la noche anterior. Por ello, en muchas partes del mundo, en las celebraciones cristianas de la víspera de Todos los Santos sigue siendo tradición encender velas en las tumbas. ​ En la historia, algunos cristianos se abstuvieron de comer carne en este día de vigilia, y de ahí podría haber llegado a nuestros días la costumbre de comer manzanas, panqueques y pasteles.

Internacionalización

En 1840 los inmigrantes de Irlanda y Escocia llevaron Halloween a Estados Unidos con sus versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos quienes difundieron la costumbre de tallar los jack-o’-lantern, las calabazas gigantes huecas con una vela dentro, inspiradas en la leyenda de «Jack el Tacaño». Ya entonces esta fiesta quedó arraigada en Estados Unidos y Canadá, pero no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921, cuando se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota. En 1920, la ciudad empezó a celebrar un desfile y a encender una gran hoguera para conmemorar este día. Algunos historiadores afirman que la celebración podría haber sido un intento de poner fin a las gamberradas de Halloween.

Finalmente, la internacionalización de Halloween se produjo a finales de los años 1970 y principios de los 1980 gracias al cine y a las series de televisión, cuando en 1979 se estrenó Halloween, de John Carpenter, una película ambientada en la víspera de Todos los Santos que supuso una referencia para el cine de terror.

Ahora se acostumbra usar disfraces variados: desde brujas y vampiros hasta superhéroes y payasos terroríficos. El único límite para vestirte en Halloween es la imaginación. Una vez disfrazado, sales a las calles de tu vecindario para pedir el celebre «dulce o truco» y así acumular la mayor cantidad de dulces posible en tu calabaza. Algo muy llamativo es la tenebrosa decoración de las casas y edificios: calabazas talladas, telarañas falsas, tumbas, brujas o esqueletos, murciélagos de papel, luces neón naranjas y muñecos inflables son parte del escenario.

Las familias también acostumbran compartir historias de miedo alrededor de una fogata o acurrucarse para ver películas de terror.

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